{"id":3922,"date":"2021-08-12T14:52:19","date_gmt":"2021-08-12T14:52:19","guid":{"rendered":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/?p=3922"},"modified":"2025-07-11T12:00:09","modified_gmt":"2025-07-11T17:00:09","slug":"cultura-colombiana-en-nuevo-leon","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/2021\/08\/12\/cultura-colombiana-en-nuevo-leon\/","title":{"rendered":"CULTURA COLOMBIANA EN NUEVO LE\u00d3N"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>CULTURA COLOMBIANA EN NUEVO LE\u00d3N. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><em>T\u00c9CNICAS DE INVESTIGACI\u00d3N DOCUMENTAL<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong> Monterrey, N. L. Mayo de 2004<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong>Elizabeth Cortez Soto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Coordinador: Lewis D. Story<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">CAP\u00cdTULO 1: INTRODUCCI\u00d3N<\/h3>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a>1.1&nbsp; Planteamiento del <\/a>problema<\/h3>\n\n\n\n<p>Muchas personas lo describir\u00edan simplemente como un tipo de m\u00fasica t\u00edpico de la costa norte de Colombia, m\u00e1s exactamente de Valledupar, capital del departamento del Cesar. El vallenato es la combinaci\u00f3n de tres instrumentos b\u00e1sicos como lo son el acorde\u00f3n, la caja y la guacharaca dando como resultado final un g\u00e9nero \u00fanico que no saldr\u00eda sino mucho tiempo despu\u00e9s de la regi\u00f3n en donde naci\u00f3 para expandirse por todo el territorio nacional y luego, por muchos pa\u00edses de habla hispana. Desde su inicio otros g\u00e9neros de la m\u00fasica colombiana han llegado a tierras regiomontanas y se han enraizado en el gusto de sus habitantes. A toda esta expresi\u00f3n cultural la hemos denominado m\u00fasica colombiana de Monterrey. &#8220;Colombiana&#8221; o &#8220;colombia&#8221;, le dicen. Quien la prefiere tambi\u00e9n asegura: &#8220;me gusta la colombia&#8221; y es calificado entre los suyos como un colombia:&#8221;este camarada s\u00ed es colombia&#8221;, expresan, diferenciando sus gustos de otros subg\u00e9neros de la cumbia que b\u00e1sicamente son combinaciones o h\u00edbridos de esta m\u00fasica con la balada y la m\u00fasica norte\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a>1.2&nbsp; Declaraci\u00f3n del <\/a>problema<\/h3>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la cultura colombiana en Nuevo Le\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a>1.3&nbsp; Preguntas subordinadas respecto al problema <\/a>principal<\/h3>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es cultura?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es vallenato?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la cumbia colombiana?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo surge el vallenato?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo surge la cumbia colombiana?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo llegan a Nuevo Le\u00f3n el vallenato y la cumbia?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo se desarrollan en Nuevo Le\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 diferencias existen entre la cultura colombiana de Nuevo Le\u00f3n y la de Colombia?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1.4&nbsp; Objetivo general<\/h3>\n\n\n\n<p>Analizar el origen de la m\u00fasica colombiana en Nuevo Le\u00f3n y los elementos de identidad cultural de las personas que gustan del vallenato para descubrir las caracter\u00edsticas que la hacen un g\u00e9nero atractivo para sus diversos p\u00fablicos y examinar si tienen alguna relaci\u00f3n entre ellos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a>1.5&nbsp; Prop\u00f3sito de la <\/a>investigaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>El lector de esta investigaci\u00f3n se dar\u00e1 cuenta de la evoluci\u00f3n de la m\u00fasica colombiana y de la identidad que ha dado a lo largo de los a\u00f1os entre diversos sectores de nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a>1.6&nbsp; Importancia y justificaci\u00f3n del <\/a>estudio<\/h3>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo trata de un aspecto muy importante y muy ignorado hasta hoy de la producci\u00f3n cultural de Monterrey que es la m\u00fasica colombiana. Su trascendencia es ya tan evidente para cualquiera que se acerque al \u00e1mbito comercial o no comercial de esta m\u00fasica, como claro es el intento por relegarla y<\/p>\n\n\n\n<p>despreciarla. Resulta interesante saber que, a diferencia de muchas bandas juveniles o &#8220;pandillas&#8221;, que habitan en las grandes ciudades de nuestro pa\u00eds, las que habitan en Nuevo Le\u00f3n escuchan el paseo vallenato y la cumbia de Colombia. Con gracia y habilidad, sus int\u00e9rpretes, despu\u00e9s de haber sido menospreciados por la clase alta, hoy se ven asediados y admirados por las m\u00e1s altas personalidades. Es as\u00ed demostrado que este tema es interesante porque ya ha rebasado las barreras de las clases sociales de tal manera que poco a poco se est\u00e1 acabando ese prejuicio hacia quienes gustan de este g\u00e9nero musical.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>1.7&nbsp; Limitaciones <\/a>y delimitaciones del estudio<\/h2>\n\n\n\n<p>La m\u00e1s grande limitaci\u00f3n es el tiempo, por causa de esto, la investigaci\u00f3n se realiza a nivel descriptivo, ya que se basa en puntos de an\u00e1lisis y en datos ya escritos en libros o diversas publicaciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>1.8&nbsp; Definici\u00f3n de <\/a>t\u00e9rminos<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 es cultura?<\/h4>\n\n\n\n<p>La cultura es una abstracci\u00f3n, es una construcci\u00f3n te\u00f3rica a partir del comportamiento de los individuos de un grupo. Por tanto nuestro conocimiento de la cultura de un grupo va a provenir de la observaci\u00f3n de los miembros de ese grupo que vamos a poder concretar en patrones espec\u00edficos de comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada individuo tiene su mapa mental, su gu\u00eda de comportamiento, lo que llamamos su cultura personal. Mucha de esa cultura personal est\u00e1 formada por los patrones de comportamiento que comparte con su grupo social, es decir, parte de esa cultura consiste en el concepto que tiene de los mapas mentales de los otros<\/p>\n\n\n\n<p>miembros de la sociedad. Por tanto la cultura de una sociedad se basa en la<\/p>\n\n\n\n<p>relaci\u00f3n mutua que existe entre los mapas mentales individuales. El antrop\u00f3logo, como no puede conocer directamente el contenido mental de una persona, determina las caracter\u00edsticas de estos mapas mentales a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n del comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Definiciones de cultura y sociedad:<\/p>\n\n\n\n<p>Guti\u00e9rrez (1992, p. 25) dice qu-e: &#8220;Cultura es definida como el conocimiento adquirido que las personas utilizan para interpretar su experiencia y generar comportamientos&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Collingwood (1987, p. 17) ha definido cultura como: &#8220;todo lo que una persona necesita saber para actuar adecuadamente dentro de un grupo social&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas definiciones carecen de un aspecto importante: ellas no mencionan los artefactos (herramientas, \u00fatiles, etc.) que provienen y son parte de la cultura de los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los conceptos de Cultura y Sociedad son frecuentemente definidos por separado pero debemos saber que entre ellos hay una profunda conexi\u00f3n: Cultura se refiere a los comportamientos espec\u00edficos e ideas dadas que emergen de estos comportamientos, y Sociedad se refiere a un grupo de gente que tienen, poseen una cultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Geertz (1957, p. 22) refiri\u00e9ndose a la cultura y la sociedad (o como \u00e9l dice a la estructura social) dice:<\/p>\n\n\n\n<p>La cultura es la trama de significados en funci\u00f3n de la cual los seres humanos<\/p>\n\n\n\n<p>interpretan su existencia y experiencia, as\u00ed mismo como conducen sus acciones; la estructura social (sociedad) es la forma que asume la acci\u00f3n, la red de relaciones sociales realmente existentes. La cultura y la estructura social (sociedad) no son, entonces, sino diferentes abstracciones de los mismos fen\u00f3menos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 es vallenato?<\/h4>\n\n\n\n<p>El Vallenato es la combinaci\u00f3n de tres instrumentos b\u00e1sicos como lo son el acorde\u00f3n, la caja y la guacharaca. La palabra &#8220;vallenato&#8221; sale de&nbsp; la descomposic\u00f3n de la frase &#8220;nato del Valle&#8221;, respuesta que daban los de esa regi\u00f3n cuando se les preguntaba de donde eran.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 es la cumbia colombiana?<\/h4>\n\n\n\n<p>Es el aire folcl\u00f3rico m\u00e1s representativo del Litoral Atl\u00e1ntico y de origen africano, ritmo de gran riqueza expresiva, las mujeres lo bailan con velas en la mano. Tiene variaciones seg\u00fan la regi\u00f3n. Se baila en Momp\u00f3s, El Banco, Ci\u00e9naga, San Jacinto, Soledad, Sincelejo y Sampu\u00e9s. Ejemplo: Cumbia Cienaguera (Lu\u00eds E. Mart\u00ednez), El Alegre Pescador (Jos\u00e9 Barros P.), La Piragua (Jos\u00e9 Barros), etc.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">CAP\u00cdTULO 2: M\u00c9TODO<\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2.1&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; T\u00e9cnica<\/h2>\n\n\n\n<p>Se utiliza la t\u00e9cnica de investigaci\u00f3n documental, la investigaci\u00f3n se realiza a<\/p>\n\n\n\n<p>nivel descriptivo, ya que se basa en puntos de an\u00e1lisis y en datos ya escritos en libros o diversas publicaciones, entre tesis de maestr\u00eda, peri\u00f3dicos, etc.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2.2&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Procedimiento<\/h2>\n\n\n\n<p>Se manej\u00f3 el modelo de Hubell en una investigaci\u00f3n emp\u00edrica documental.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2.2.1&nbsp; Plan de trabajo<\/h2>\n\n\n\n<p>2.1.1 Elecci\u00f3n y delimitaci\u00f3n del tema<\/p>\n\n\n\n<p>El tema de la m\u00fasica colombiana (el vallenato y la cumbia) se elige porque es interesante, ya que es un g\u00e9nero de m\u00fasica que, a\u00f1o tras a\u00f1o, ha ido rebasando cada vez m\u00e1s los estatus de sus seguidores, al grado que en la actualidad se escucha dentro de todas las clases sociales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2.2.1.2&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Proposiciones&nbsp;&nbsp;&nbsp; iniciales&nbsp;&nbsp;&nbsp; de&nbsp;&nbsp; la investigaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Los lectores (gusten o no de este folclor) podr\u00e1n darse cuenta de los distintos aspectos de la m\u00fasica colombiana que han logrado que \u00e9sta se expanda internacionalmente, as\u00ed como desde su nacimiento en Colombia y su desarrollo en M\u00e9xico, espec\u00edficamente en Monterrey.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2.2.1.3&nbsp;&nbsp; Esquema de trabajo<\/h2>\n\n\n\n<p>QU\u00c9 ES EL VALLENATO<\/p>\n\n\n\n<p>Descripci\u00f3n de vallenato<\/p>\n\n\n\n<p>AIRES VALLENATOS<\/p>\n\n\n\n<p>Puya Paseo Merengue Son<\/p>\n\n\n\n<p>CUMBIA COLOMBIANA<\/p>\n\n\n\n<p>Ra\u00edces de la cumbia colombiana La difusi\u00f3n radiof\u00f3nica<\/p>\n\n\n\n<p>La cumbia como s\u00edmbolo de identidad nacional Cumbia versus vallenato<\/p>\n\n\n\n<p>HISTORIA DEL VALLENATO EN COLOMBIA<\/p>\n\n\n\n<p>Las colitas Piquer\u00edas Parrandas Migraciones<\/p>\n\n\n\n<p>Evoluci\u00f3n de la m\u00fasica vallenata a trav\u00e9s de la historia<\/p>\n\n\n\n<p>HISTORIA DE LA M\u00daSICA COLOMBIANA EN MONTERREY<\/p>\n\n\n\n<p>Alcance e importancia del vallenato y la cumbia Historia del vallenato y <strong>la <\/strong>cumbia en Monterrey La migraci\u00f3n y la cultura musical de Colombia<\/p>\n\n\n\n<p>COMPARACI\u00d3N ENTRE CULTURAS<\/p>\n\n\n\n<p>Cultura colombiana y vallenata en Colombia Cultura colombiana y vallenata en Monterrey El consumo de la m\u00fasica colombiana<\/p>\n\n\n\n<p>Ante todo: el mensaje, las letras Disfrute en el baile<\/p>\n\n\n\n<p>El vestido como expresi\u00f3n cultural ligada a la m\u00fasica CONCLUSIONES<\/p>\n\n\n\n<p>REFERENCIAS<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">CAP\u00cdTULO 3: QU\u00c9 ES EL VALLENATO<\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>3.1&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/a>Descripci\u00f3n de vallenato<\/h2>\n\n\n\n<p>Muchas personas lo describir\u00edan simplemente como un tipo de m\u00fasica t\u00edpico de la costa norte de Colombia, m\u00e1s exactamente de Valledupar, capital del departamento del Cesar.<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"189\" height=\"125\" src=\"\">Y en cierta medida es verdad ya que el Vallenato es la combinaci\u00f3n de tres instrumentos b\u00e1sicos como lo son el acorde\u00f3n, la caja y la guacharaca dando como resultado final un g\u00e9nero \u00fanico que no saldr\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>sino mucho tiempo despu\u00e9s de la regi\u00f3n en donde naci\u00f3 para expandirse por todo el territorio nacional y luego, por muchos paises de habla hispana.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra &#8220;vallenato&#8221; sale de la descomposic\u00f3n de la frase &#8220;nato del Valle&#8221;, respuesta que daban los de esa regi\u00f3n cuando se les preguntaba de donde eran.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque mucha gente suele confundir el vallenato con otros ritmos en los que, a veces, tambi\u00e9n se ejecuta el acorde\u00f3n, hay que tener en cuenta que no todo lo que se interpreta con acorde\u00f3n se llama Vallenato.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00ed, &nbsp;el &nbsp;vallenato &nbsp;es &nbsp;m\u00e1s &nbsp;que &nbsp;m\u00fasica: &nbsp;son &nbsp;vivencias &nbsp;y &nbsp;expresiones<\/p>\n\n\n\n<p>sentimentales capaces de extremecer a cualquiera que conozca y entienda la importancia de este tesoro cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>El &#8220;romancero&#8221; vallenato es un hombre para el que la mujer , su regi\u00f3n y sus costumbres lo son todo en la vida. La mujer de la que el romancero est\u00e1 enamorado es el centro de casi todas sus canciones y muchas de las veces \u00e9stas son compuestas para ser interpretadas en una medianoche en la ventana de la mujer amada. La serenata vallenata ha sido una costumbre que ha perdurado durante muchos a\u00f1os y aunque ya no es tan usual como en otras \u00e9pocas, todav\u00eda hoy, en las puertas del siglo XXI se sigue conservando en la gran mayor\u00eda de las poblaciones de la Provincia.<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"145\" height=\"88\" src=\"\">As\u00ed como la mujer es el centro de la gran mayor\u00eda de las canciones vallenatas, el amor a su regi\u00f3n es otros de los factores que despiertan al compositor que hay dentro de<\/p>\n\n\n\n<p>muchos cesarences y guajiros . El r\u00edo Cesar , La sierra nevada de Santa Marta y el desierto de la Guajira son uno de los tantos escenarios en donde el provinciano se inspira y los hace protagonista de sus canciones. Es por esto que son m\u00faltiples las composiciones en las que el autor le rinde homenaje a su pueblo natal o a sus bellezas naturales; &#8220;R\u00edo Badillo&#8221; de Octavio Daza, es un claro ejemplo de ello.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>CAP\u00cdTULO 4: AIRES <\/a>VALLENATOS<\/h1>\n\n\n\n<p>Muchos colombianos, sobre todo los del interior, creen que todo lo que se toca con acorde\u00f3n es vallenato. En otros casos, creen que cuando el acorde\u00f3n, la caja y la guacharaca se juntan ya est\u00e1n interpretando una canci\u00f3n vallenata.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica vallenata como cualquier otro g\u00e9nero musical, no se define solamente por su composici\u00f3n instrumental sino tambi\u00e9n por la forma como son ejecutados sus instrumentos, y a veces hasta la melod\u00eda debe tener unos par\u00e1metros definidos. Hay melod\u00edas y combinaciones que no encajan en el contexto vallenato y por lo tanto nunca podr\u00e1n pertenecer a este g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto igualmente desconocido por la gran mayor\u00eda de los colombianos es la variedad r\u00edtmica de la m\u00fasica vallenata. La gran mayor\u00eda creen que el ritmo vallenato es s\u00f3lo uno. Y esto no es as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Como lo veremos m\u00e1s adelante, el vallenato es la representaci\u00f3n resum\u00edda de una gran cantidad de ritmos coste\u00f1os y caribe\u00f1os interpretados por los antepasados. Pero era tal la cantidad de ritmos existentes que hubiese sido imposible reducir toda esa cantidad a un s\u00f3lo ritmo. Es por esto que en la actualidad el g\u00e9nero vallenato est\u00e1 dividido para algunos en 4 aires o ritmos y para otros en 5.<\/p>\n\n\n\n<p>El aire pol\u00e9mico en este caso es el de la tambora ya que muchos dicen que ella m\u00e1s que pertenecer al grupo de los aires vallenatos ha sido interpretado por los conjuntos vallenato, pero sus ra\u00edces provienen de la zona de Bol\u00edvar e igualmente es ejecutado con otros instrumentos aut\u00f3ctonos tales como la propia tambora, el carrizo y la gaita.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que defienden la inclusi\u00f3n de la tambora entre los aires vallenatos argumentan que \u00e9sta ha sido interpretada por la trifon\u00eda actual desde hace mucho tiempo, casi que desde lleg\u00f3 el acorde\u00f3n a Am\u00e9rica y su aceptaci\u00f3n no se ha limitado a una sola regi\u00f3n de la Costa Atl\u00e1ntica sino que m\u00e1s bien ha sido generalizada.<\/p>\n\n\n\n<p>La puya, el merengue, el son y el paseo son los otros cuatro aires de los cuales nadie discute su pertenencia a los g\u00e9neros vallenatos. A continuaci\u00f3n explicaremos y describiremos cada uno de estos ritmos as\u00ed como su origen con el fin de comprender el porqu\u00e9 de los aires actuales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">4.1&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Puya<\/h2>\n\n\n\n<p>Empezamos con este aire porque se dice que fue el primero de los aires actuales. Es decir, fue el primer ritmo que el acorde\u00f3n, la caja y la guacharaca interpretaron juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Samper (1997, p. 139):<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el acorde\u00f3n lleg\u00f3 a Colombia, a mediados del siglo XIX, los indios de<\/p>\n\n\n\n<p>la Sierra Nevada de Santa Marta imitaban el canto de algunos p\u00e1jaros con gaitas abor\u00edgenes en un ritmo r\u00e1pido. Este ritmo se&nbsp; bailaba&nbsp; en hileras, llevando cada persona las dos manos abiertas y paralelas a la altura del pecho, con los dedos apuntando hacia adelante y simulando que se puyaba repetidamente a quien danzaba adelante siguiendo el ritmo de la ejecuci\u00f3n. De ah\u00ed el nombre de puya.<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia de esa puya con la actual es que esa era s\u00f3lo ritmo y melod\u00eda en cambio en la actual hay letra y canto. Su relaci\u00f3n se comprob\u00f3 gracias&nbsp; a un trabajo investigativo hecho por el historiador Tom\u00e1s Dar\u00edo Guti\u00e9rrez quien constat\u00f3 con la ayuda del m\u00fasico Rafael Fern\u00e1ndez Padilla que los par\u00e1metros r\u00edtmicos y mel\u00f3dicos de la puya aborigen son los mismo que los de la puya actual. Esta conclusi\u00f3n se da despu\u00e9s de haber escuchado una gaita vallenata aut\u00e9ntica, las cuales ya no se encuentran sino en la propia Sierra Nevada.<\/p>\n\n\n\n<p>La puya interpretada por la gaita vallenata es la misma interpretada por los actuales conjuntos vallenatos. La \u00fanica diferencia es &#8220;el despliegue del virtuosismo desde el punto de vista mel\u00f3dico, que los acordeonistas utilizan en lo que llaman improvisaci\u00f3n. Esto se debe a que el carrizo o gaita es limitado desde el punto de vista de la extensi\u00f3n sonora comparado con el acorde\u00f3n&#8221; (O\u00f1ate, 2003, p 84).<\/p>\n\n\n\n<p>En la puya vallenata el canto es un aporte negroide. Cuando los indios bajaban de la Sierra se encontraban con los negros quienes acompa\u00f1aban sus cantos solamente con tamboras. Con el pasar del tiempo, la puya aborigen y los cantos negroides se fueron fusionando para formar la actual puya vallenata.<\/p>\n\n\n\n<p>A la llegada del acorde\u00f3n, este ritmo era el m\u00e1s popular y por lo tanto fue el primero al que el acorde\u00f3n se adapt\u00f3 debido a la limitaci\u00f3n sonora del carrizo. Debemos recalcar que debido a que al principio la puya era una imitaci\u00f3n de cantos de animales por parte de los ind\u00edgenas, la gran mayor\u00eda de las puyas vallenatas, a comienzos del siglo, hac\u00edan referencias a los animales, y&nbsp; fue despu\u00e9s de la primera mitad del siglo que ellas tuvieron temas substancialmente distintos.<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"146\" height=\"117\" src=\"\">Actualmente, la puya vallenata es la menos popular de los aires vallenatos. La puya es muy poco grabada dizque porque no se vende. Esto es comprensible ya que es un<\/p>\n\n\n\n<p>ritmo&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; muy&nbsp;&nbsp;&nbsp; complejo;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; es&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; demasiado&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; r\u00e1pido&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; par&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ser comercializado y sus letras tampoco se prestan para ello.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Juan Mu\u00f1oz, <\/strong><strong>reconocido compositor e &nbsp;int\u00e9rprete de la puya.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos aunque ya no se escucha, la puya es miembro indiscutible de los aires vallenatos y un buen acordeonero, cajero o guacharaquero debe saber interpretarla, de lo contrario ser\u00eda un m\u00fasico vallenato incompleto.<\/p>\n\n\n\n<p>De \u00e9ste ritmo se puede decir que siempre fue utilizado para la jocosidad del pueblo. Sus letras se refieren por lo general al mismo folklore y son muy contadas las ocasiones en que \u00e9stas son tristes ya que dicha rapidez no se presta para ello.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">4.2&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Paseo<\/h3>\n\n\n\n<p>Es el ritmo m\u00e1s tocado y m\u00e1s comercializado en la m\u00fasica vallenata. Es un<\/p>\n\n\n\n<p>poco m\u00e1s r\u00e1pido que el son y se divide en dos: paseo lento y paseo r\u00e1pido.<\/p>\n\n\n\n<p>Para su descripci\u00f3n es especialmente \u00fatil el concepto del folclor\u00f3logo coste\u00f1o Ricardo Olvera (1995, p. 122):<\/p>\n\n\n\n<p>Los sucesos pol\u00edticos, religiosos, amorosos, laborales, todos caben en estas narraciones musicalizadas que se publican en las parrandas como se publicara un peri\u00f3dico y que vuelan de boca en boca de los cantadores populares, historiando de tal modo la vida emotiva de las contingencias alegres o tristes que llenan la existencia de los provincianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este cantador de paseos y merengues, compositor espont\u00e1neo que en la mayor parte de los casos no sabe escribir m\u00fasica ni leerla, deja en sus improvisaciones, a veces de desconcertante inspiraci\u00f3n la historia lugare\u00f1a que pasa por tradici\u00f3n oral de una generaci\u00f3n a otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el paseo, narraciones musicales capaces hasta de erizarle la piel a quien se identifica con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El paseo deriva su nombre del hecho de danzar como si se paseara lo que es igual a andar al ritmo de la m\u00fasica, caracter\u00edstica que se da a plenitud en la danza del paseo vallenato.<\/p>\n\n\n\n<p>Este aire fue de los \u00faltimos en ser interpretados por los instrumentos al mismo tiempo. Si bien la palabra paseo es relativamente nueva, tendr\u00e1 m\u00e1ximo 60 a\u00f1os, el propio aire se ven\u00eda interpretando desde mucho antes pero con el nombre de<\/p>\n\n\n\n<p>son.<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"155\" height=\"196\" src=\"\">En un principio el son y el paseo eran la misma cosa. Su divisi\u00f3n se dio cuando estos empezaron a ser interpretados con el acorde\u00f3n ya que el acordeonero utilizaba los bajos m\u00e1s en uno que con otro, y la ejecuci\u00f3n de los pitos adquri\u00f3 un ritmo menor en el caso del son.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos pues que el paseo vallenato en cuesti\u00f3n de rapidez<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Orangel &#8220;El Pangue&#8221; Maestre,<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>del ritmo ocupa un lugar medio entre los aires vallenatos&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; e}&#8217;.&#8221; <strong>vanenato <\/strong>19841 <strong>gran<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00b7 &nbsp;<strong>mterprete del Paseo<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s lento que la puya y el merengue pero es m\u00e1s r\u00e1pido que el son. Sin embargo la misma velocidad del paseo puede variar; ah\u00ed es cuando hablamos del paseo r\u00e1pido y el paseo lento.<\/p>\n\n\n\n<p>El paseo lento es por lo general rom\u00e1ntico aunque hay ocasiones en que se le compone a un amigo, a un pueblo y en general a las costumbres provincianas.<\/p>\n\n\n\n<p>El paseo r\u00e1pido, como su propio nombre lo indica, es un poco m\u00e1s r\u00e1pido y son rara las veces en que \u00e9ste es rom\u00e1ntico. Generalmente \u00e9ste es el que se usa para que el acorde\u00f3n se luzca y tome un papel protag\u00f3nico en la canci\u00f3n. Muchas personas lo cofunden con el merengue ya que puede llegar a ser casi tan r\u00e1pido como lo es \u00e9ste, pero escuchando atentamente la ejecuci\u00f3n de la caja se puede notar la diferencia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">4.3&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Merengue<\/h2>\n\n\n\n<p>Este es aire m\u00e1s pol\u00e9mico en lo que a or\u00edgenes se refiere. Muchos folclor\u00f3logos afirman que el actual merengue vallenato no es sino una adaptaci\u00f3n del merengue proveniente de Rep\u00fablica Dominicana. Estas personas se basan en la similitud r\u00edtmica de estos dos g\u00e9neros y en el uso de la misma palabra para designar estos dos ritmos. Precisamente esta similitud r\u00edtmica puede ser de gran ayuda a la hora de diferenciar el merengue de los dem\u00e1s ritmos o aires vallenatos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los opositores de dicha teor\u00eda se encuentra Arauja (1973, p. 131) quien textualmente afirma:<\/p>\n\n\n\n<p>La historia es clara en afirmar que casi la totalidad de los primeros diez gobernadores de Santa Marta, por s\u00f3lo hablar de los primeros diez, se dedicaron como forma aberrante de enriquecerse a enviar indios de esta gobernaci\u00f3n para ser vendidos como esclavos en las Antillas, en donde la poblaci\u00f3n aborigen hab\u00eda desaparecido por completo durante los primeros a\u00f1os de la conquista; de esta manera, chimilas, taironas, arhuacos y guajiros en n\u00famero incalculable fueron trasladados como mercanc\u00eda durante los siglos XVI y XVII a las mencionadas islas.<\/p>\n\n\n\n<p>Debe entenderse que as\u00ed como los negros tra\u00eddos a Am\u00e9rica como esclavos aportaron su cultura, los indios llevados desde la gobernaci\u00f3n de Santa Marta hicieron lo propio en las Antillas, un fen\u00f3meno contrario no se ha conocido jam\u00e1s. Por otra parte, notemos que los primeros negros que llegaron al nuevo continente a gran escala lo hicieron por el norte de Sur Am\u00e9rica, antes que llegaran a las<\/p>\n\n\n\n<p>Antillas, sucediendo lo mismo con el aporte de sus culturas. Es por esto que es il\u00f3gico afirmar que en Valle de Upar no hubo m\u00fasica hasta que \u00e9sta no lleg\u00f3 de las Antillas.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto en el origen de la palabra merengue podemos basamos en los siguiente: a principios de la conquista, unos de los tantos grupos negroides tra\u00eddos al Valle de Upar y en general al Caribe fue el de los muserengues. Esta era una cultura muy rica musicalmente hablando, y su aporte en los actuales ritmos caribe\u00f1os es indiscutible. Para abreviar &#8220;los cantos de los muserengues&#8221; se lleg\u00f3 al vocablo merengue al designar el g\u00e9nero musical de mayor diseminaci\u00f3n y popularidad en el valle de Upar. La posible fase evolutiva del vocablo africano es la siguiente: muserengue,murengue y merengue.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablando de su localizaci\u00f3n en el tiempo y en el espacio es importante anotar que a diferencia de los dem\u00e1s ritmos cuyos or\u00edgenes estuvieron en determinadas subregiones del Valle de Upar, el merengue tiene sus ra\u00edces en todas y cada una de estas subregiones; desde Riohacha hasta los pueblos a orillas del R\u00edo Magdalena, lo que hace al merengue el \u00fanico aire que desde el origen perteneci\u00f3 y caracteriz\u00f3 a todas la zonas por igual. De todas maneras, si bien hubo merengues en cada una de estas subregiones, \u00e9ste no fue el mismo en todas ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>En algunas regiones merengue era jolgorio amenizado con tamboras y carrizos, en otros era s\u00f3lo una determinada m\u00fasica obtenida con base en esta mima organolog\u00eda, y seg\u00fan algunas reminiscencias, existi\u00f3 tambi\u00e9n el merengue<\/p>\n\n\n\n<p>como especie de cantares claramente definidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que la puya el merengue fue de los primeros ritmos en ser tocados con acorde\u00f3n e igualmente su auge se dio en los primeros a\u00f1os del presente siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que a las letras se refiere son muy pocas las veces en que \u00e9stas son rom\u00e1nticas; la misma naturaleza del ritmo se presta muy poco para ello. La gran mayor\u00eda de los merengues describen situaciones vividas por el compositor o simplemente son dedicados a un amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los merengues de ahora no tienen temas espec\u00edficos, casi siempre son compuestos para el jolgorio del pueblo. En el aspecto comercial el merengue, junto con el paseo es el que m\u00e1s se graba y se vende, aunque en los \u00faltimos trabajos discogr\u00e1ficos, en promedio por cada cuatro paseos hay un merengue.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><\/td><td><\/td><td><\/td><td><\/td><\/tr><tr><td><\/td><td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"154\" height=\"139\" src=\"\"><\/td><td><\/td><td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"199\" height=\"138\" src=\"\"><\/td><\/tr><tr><td><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Colacho Mendoza y Luis Enrique Mart\u00ednez, reconocidos acordeoneros, grandes int\u00e9rpretes de este Aire Vallenato<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">4.4&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Son<\/h2>\n\n\n\n<p>Desafortunadamente al igual que la puya este aire ya casi no se escucha. Son muy poquitos los trabajos discogr\u00e1ficos actuales, por no decir ninguno, que tienen en su repertorio un son vallenato.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el ritmo m\u00e1s lento de todos, la ejecuci\u00f3n de los bajos vallenatos en el acorde\u00f3n cobra suprema importancia a tal punto que a veces se escuchan m\u00e1s los bajos que las liras. Esta ejecuci\u00f3n es tan compleja que se dice que el acordeonero tiene que llevar dos ejecuciones al mismo tiempo, la de los bajos y la de las liras.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos dicen que el son vallenato proviene del son cubano, pero si nos ponemos a analizar los patrones r\u00edtmicos de cada uno veremos que no hay ninguna relaci\u00f3n entre los dos.<\/p>\n\n\n\n<p>El son vallenato es confundido con el paseo en el ritmo de los dos es muy parecida. Inclusive cuando la palabra paseo no exist\u00eda, este mismo ritmo se denominaba son. Hubo una \u00e9poca entonces en que el son y el paseo eran la misma cosa. La diferencia se vino a ver despu\u00e9s de que el acorde\u00f3n remplazara a la guitarra en su interpretaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como el carrizo o gaita fueron los primeros instrumentos aut\u00f3ctonos en la puya y el merengue, para el caso del son y el paseo, la guitarra espa\u00f1ola fue la que jug\u00f3 un papel fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los espa\u00f1oles llegaron a Am\u00e9rica trajeron consigo sus d\u00e9cimas y otros estilos que son los antecesores del son y que eran acompa\u00f1ados con guitarra, \u00e9sta se le sum\u00f3 el tambor africano el cual m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en la caja vallenata, y la guacharaca ind\u00edgena. Cuando el acorde\u00f3n lleg\u00f3, la ejecuci\u00f3n m\u00e1s notoria e individualizada de los bajos fue la que marc\u00f3 la diferencia entre el son y el paseo (Ara\u00fajo, 1973, p. 132)<\/p>\n\n\n\n<p>El son vallenato a diferencia del merengue y la puya, no estuvo presente en todas las subregiones del Valle de Upar. En un principio s\u00f3lo se conoci\u00f3 en las zonas de Valledupar y en los pueblos a orilla del r\u00edo Magdalena, zonas en las cuales la influencia europea era mayor, lo que justifica la teor\u00eda seg\u00fan la cual jug\u00f3 el papel de las gaitas en el son.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1<\/strong><strong> <\/strong><strong>\u00b7<\/strong><strong> <\/strong><strong>\u00b7-&#8220;<\/strong><strong>U<\/strong><strong>&#8220;<\/strong><strong> &nbsp;<\/strong><strong>U<\/strong><strong> <\/strong><strong>;<\/strong><strong>.<\/strong><strong>.<\/strong><strong> <\/strong><strong>.<\/strong><strong>.<\/strong><strong>.<\/strong><strong>.<\/strong><strong>l<\/strong><strong>.<\/strong><strong>.<\/strong><strong> <\/strong><strong>t1:::<\/strong><strong>:;<\/strong><strong>:-;<\/strong><strong>:<\/strong><strong>\u00b7<\/strong><strong>.<\/strong><strong>.<\/strong><strong>\u00b7<\/strong>.<strong>\u00b7<\/strong>&#8230;\u00b7\u00b7: &nbsp;i<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"67\" height=\"10\" src=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"146\" height=\"102\" src=\"\"><strong>e<\/strong><strong>,<\/strong><strong>n<\/strong><strong>_<\/strong><strong> <\/strong><strong>\u00b7<\/strong><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong><strong>J<\/strong><strong>e<\/strong><strong>!<\/strong><strong>n<\/strong><strong>c<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>a\u00b7r<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>.&nbsp;&nbsp; &nbsp;,,:,&#8230;,\u00a1, ;. k-<\/p>\n\n\n\n<p>. .&nbsp;..&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;,&nbsp;&nbsp;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nafer Dur\u00e1n, experto int\u00e9rprete del Son<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>CAP\u00cdTULO 5: CUMBIA <\/a>COLOMBIANA<\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>5.1&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ra\u00edces de la cumbia <\/a>colombiana<\/h2>\n\n\n\n<p>La cumbia es originaria de la parte alta del valle del r\u00edo Magdalena y tiene su epicentro en la ciudad de El Banco-(Magdalena), donde desde 1976, se celebra el Festival de la Cumbia. Posteriormente, su centro de difusi\u00f3n se traslad\u00f3 a la ciudad porte\u00f1a de Barranquilla, situada en la desembocadura del r\u00edo Magdalena, donde se desarrolla cada a\u00f1o el c\u00e9lebre carnaval.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el hist\u00f3rico colombiano Fals Borda (1986, p. 132)<\/p>\n\n\n\n<p>La cumbia encuentra sus propias ra\u00edces en las culturas de las sabanas y del Sin\u00fa, y al parecer, posee algunas peculiaridades derivadas de las culturas negras y mestizas de la depresi\u00f3n momposina, especialmente de la zona entre El Blanco y Plato.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>5.2&nbsp; La difusi\u00f3n <\/a>radiof\u00f3nica<\/h2>\n\n\n\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n han tenido, a partir de los a\u00f1os treinta, un papel determinante en la difusi\u00f3n de estilos, g\u00e9neros y repertorios musicales tradicionales de la Costa Caribe, aceptando su transformaci\u00f3n. Las emisoras de radio de Barrnquilla, Cartagena y Santa Marta han contribuido notablemente a la difusi\u00f3n de la m\u00fasica coste\u00f1a y han influido en la transformaci\u00f3n de la est\u00e9tica musical de las clases acomodadas y medio altas de la sociedad urbana<\/p>\n\n\n\n<p>colombiana y tambi\u00e9n en la valorizaci\u00f3n de ciertas expresiones de cultura popular que la misma sociedad rural considera dignas o indignas, significativas o significantes, altas o bajas, seg\u00fan como sean evaluadas por los media.<\/p>\n\n\n\n<p>La antrop\u00f3loga Gloria Triana retoma el testimonio de Aurelio Fern\u00e1ndez, ca\u00f1amillero de Bot\u00f3n de Leiva (Bol\u00edvar), cuyos padres hospitalizaban su voluntad de aprender a tocar la flauta de millo: un d\u00eda, en que la radio transmiti\u00f3 un tema de un conjunto de millo su opini\u00f3n cambi\u00f3 radicalmente y por lo contrario lo estimularon a proseguir ya que el instrumento pod\u00eda estar &#8220;de moda&#8221; (Triana, 1987, p. 80).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la radio ha revestido un papel decisivo en la salvaguardia de las tradiciones musicales de la regi\u00f3n. El descubrimiento o el re-descubrimiento del folklore local ha tenido como efecto el despertar de pr\u00e1cticas musicales ya casi extibguidas, funcionando como est\u00edmulo, incentiv\u00e1ndolas y valoriz\u00e1ndolas. Para las clases populares, se ha tratado tal vez de una toma de conciencia sobre el hecho de que su m\u00fasica, legitimada por la emisi\u00f3n radiof\u00f3nica (expresi\u00f3n de la clase popular dominante), tal vez es digna de ser tomada en cuenta como una forma de arte, sin ning\u00fan complejo de inferioridad respecto a otras expresiones musicales.<\/p>\n\n\n\n<p>Fundamental, en este proceso, ha sido la producci\u00f3n discog\u00e1fica en particular, el papel desempe\u00f1ado por al primera marca discogr\u00e1fica colombiana, Discos Fuentes, fundada por el ingeniero Antonio Fuentes, en 1934 en Cartagena (hoy en d\u00eda en Medell\u00edn). Fuentes fue tambi\u00e9n el promotor de la primera estaci\u00f3n de radio<\/p>\n\n\n\n<p>en Cartagena que en los a\u00f1os cuarenta, transmit\u00eda con regularidad el repertorio propuesto por la Orquesta Emisora Fuentes de Cartagena.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>5.3 La cumbia como s\u00edmbolo de identidad <\/a>nacional<\/h2>\n\n\n\n<p>El proceso de &#8220;blanqueamiento&#8221; de las culturas nacionales latinoamericanas, con tendencia a la eliminaci\u00f3n u ocultaci\u00f3n de los elementos negro-africanos (fen\u00f3meno presente en Latinoam\u00e9rica durante todo el siglo XX) ha tenido un impacto no secundario en la legitimaci\u00f3n de estilos y g\u00e9neros musicales tradicionales de la costa. En esta proyecci\u00f3n de local a nacional se erigen como s\u00edmbolo principalmente representativo de la cultura nacional-popular colombiana las danzas criollas y mestizas andinas.<\/p>\n\n\n\n<p>La cumbia se vuelve un s\u00edmbolo de identidad cultural y de unidad nacional a prescindir del origen regional, del estatus social o de la pertenencia \u00e9tnica, mano a mano que crece su resonancia a nivel internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La cumbia, llevando en su interior una fuerte huella africana, fue reinterpretada en forma estilizada por las grandes orquestas de los a\u00f1os cuarenta y cincuenta para hacerla m\u00e1s accesible (est\u00e9ticamente) y m\u00e1s aceptable (socialmente) a la clase media, en el interior del pa\u00eds y para promover su difusi\u00f3n a nivel internacional (Wade, 1997, p. 148).<\/p>\n\n\n\n<p>La cumbia, de fen\u00f3meno local (propio de la cultura coste\u00f1a) se vuelve pues un fen\u00f3meno nacional, pero es \u00fatil aclarar que es la cumbia &#8220;orquestada&#8221; o mejor, las<\/p>\n\n\n\n<p>composiciones originales inspiarads a ritmo de cumbia -las que se vuelven representativas de la cultura popular colombiana y no la cumbia &#8220;\u00e9tnica&#8221; (es decir, coste\u00f1a).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a>5.4&nbsp; Cumbia versus <\/a>vallenato<\/h3>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, el vallenato, de ser una expresi\u00f3n folcl\u00f3rica local ha pasado a ser m\u00fasica popular de masa, sobrepasando la cumbia. Un primer y fuerte impulso hacia la popularizaci\u00f3n a nivel nacional le fue conferido por el expresidente de la rep\u00fablica de Colombia Alfonso L\u00f3pez Michelsen, gobernador del Cesar y principal inspirador del Festival de la Leyenda Vallenata en 1967, junto con Consuelo Arauja Noguera y Rafael Escalona.<\/p>\n\n\n\n<p>El vallenato, de g\u00e9nero populachero pas\u00f3 a ser popular, de m\u00fasica perteneciente a una zona limitada de la Colombia nororiental pas\u00f3 a&nbsp; ser m\u00fasica nacional, pero sobretodo cambi\u00f3 de estatus haciendo un salto social de los ambientes m\u00e1s pobres a la burques\u00eda medio-alta (Triana, 1987, p. 93).<\/p>\n\n\n\n<p>El renacimiento del vallenato se da a comienzos de los a\u00f1os noventa con el cantante y actor colombiano Carlos Vives quien, despu\u00e9s de haber interpretado en la televisi\u00f3n una telenovela sobre la vida de Rafael Escalona (compositor de canciones vallenatas a quien se deben las primeras grabaciones disqueras de vallenato), comienza la carrera de cantante convirti\u00e9ndose en una estrella del rokc-vallenato. A\u00fan inspir\u00e1ndose en los &#8220;cl\u00e1sicos&#8221; del valenato, Carlos Vives pas\u00f3 de ser un estilo moderno a s\u00fa m\u00fasica por lo que se refiere a los arreglos y a la<\/p>\n\n\n\n<p>instrumentaci\u00f3n entrando as\u00ed en la corriente de las nuevas tendencias entre salsa y world music, con la intenci\u00f3n de integrar lo viejo con lo nuevo, el pasado con el presente, el folk con el rock, obteniendo as\u00ed el consenso de las nuevas y las viejas generaciones.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>CAP\u00cdTULO 6: HISTORIA DEL VALLENATO EN <\/a>COLOMBIA<\/h1>\n\n\n\n<p>Hace un siglo ya florec\u00eda en diversos lugares el canto vallenato. Como sabemos, resulta in\u00fatil e imposible atribuirle una sola cuna. La extensi\u00f3n de la gaita por toda la Provincia hab\u00eda abierto ya las puertas a la incorporaci\u00f3n del acorde\u00f3n en el conjunto instrumental vallenato. Incorporaci\u00f3n que, como es obvio, no se produjo simult\u00e1neamente en todos los puntos, sino de manera paulatina.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Emiliano Zuleta Baquero recordaba en entrevista con Tom\u00e1s Dar\u00edo Guti\u00e9rrez que antes uno tocaba solo, sin caja ni guacharaca. Zuleta Baquero, nacido en 1912 en la zona central, alud\u00eda a las postrimer\u00edas de los a\u00f1os 20; para entonces ya hac\u00eda d\u00e9cadas que el acorde\u00f3n, como suced\u00e1neo de la gaita o carrizo, se acompa\u00f1aba de caja y guacharaca en otros lugares de la Provincia.<\/p>\n\n\n\n<p>El matrimonio entre los tres instrumentos fue un efecto social y popular. Esto es, se produjo en reuniones de gente llana: parrandas, cumbiambas, fiestas y merengues, que no eran s\u00f3lo un ritmo sino un tipo de jolgorio. Francisco &#8220;Pacho&#8221; Rada, autor de &#8220;El caballo Liberal&#8221;, recuerda que, ya por los a\u00f1os 30, &#8220;en cada cantina ten\u00edan un acorde\u00f3n, una caja y una guacharaca para que tocaran los acordeoneros&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>El vallenato surgi\u00f3 de abajo y tard\u00f3 m\u00e1s de medio siglo en adquirir rango social. Era, como lo sosten\u00eda Ursula lguar\u00e1n &#8220;una m\u00fasica perniciosa y popular&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>6.1&nbsp; Las <\/a>colitas<\/h2>\n\n\n\n<p>Uno de los escenarios donde empez\u00f3 a codearse el vallenato con la m\u00fasica que escuchaba y bailaba la burgues\u00eda fue el de las colitas. Era este el nombre que recib\u00edan las &#8220;colas&#8221; o finales de fiesta de la clase adinerada: bodas, bautizos, cumplea\u00f1os, festejos religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los se\u00f1ores se divert\u00edan con la m\u00fasica europea que interpretaba una precaria orquesta provinciana, los trabajadores pasaban la fiesta en la cocina y los galpones a punta de acorde\u00f3n, guacharaca y caja. Despachada la orquesta, los de atr\u00e1s eran invitados a pasar adelante, y patrones y vaqueros se sentaban a tomar y cantar juntos (Llerena, 1985, p. 153).<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha discutido acerca del papel que cumplieron las colitas en esta historia. Algunos dicen que estos remates de fiesta fueron el pabell\u00f3n de maternidad del vallenato, pues combinaron ritmos europeos y nativos: entre ambos dieron a luz los aires vallenatos. Las colitas son el ancestro directo del vallenato moderno (Llerena, 1985, p. 154).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero parece m\u00e1s acertado pensar que las colitas no ayudaron a formar el g\u00e9nero, sino a divulgarlo. Para empezar, esta clase de fiestas improvisadas no se conocieron en toda la regi\u00f3n, sino tan s\u00f3lo en la zona del Valle de Upar.<\/p>\n\n\n\n<p>En El Paso no hubo colitas. En muchos lugares del r\u00edo tampoco. Y, por otra parte, los historiadores indican que las colitas surgieron a comienzos del siglo XX,<\/p>\n\n\n\n<p>cuando ya el vallenato hab\u00eda empezado a coger ritmo con el tr\u00edo del instrumental cl\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">6.2&nbsp;&nbsp; Piquerias<\/h3>\n\n\n\n<p>En cambio, piquerias y retos s\u00ed constituyeron desde el principio uno de los m\u00e1s efectivos moldes de creaci\u00f3n, propagaci\u00f3n y desarrollo del vallenato. La leyenda de Francisco el Hombre habla de su desaf\u00edo con el diablo, a quien \u00fanicamente logra derrotar cuando le canta el Credo al rev\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"181\" height=\"151\" src=\"\">Los grandes acordeoneros viajaban durante d\u00edas para acudir a piquerias concertadas de antemano o a trav\u00e9s de recados, como lo atestigua Zuleta (1938) en &#8220;La gota fr\u00eda&#8221;:<\/p>\n\n\n\n<p>Acord\u00e1te Moralitos de que aquel d\u00eda que estuviste en Urumita<\/p>\n\n\n\n<p>y no quisiste hacer parada.<\/p>\n\n\n\n<p>El Moralitos del paseo es Lorenzo Morales, entra\u00f1able acordeonero y compositor, a quien no se le ha dado oportunidad equitativa de defenderse de la andanada de Emiliano.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo cierto es que \u00e9l tambi\u00e9n tiene un guante que lanzarle a quien lo ha apaleado en medio planeta, como lo demuestra en Rumores:<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no s\u00e9 lo que le pasa a Emiliano, yo no s\u00e9 lo que le pasa a Zuleta,<\/p>\n\n\n\n<p>y ese miedo que me tiene de mandarme la respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras veces el mano a mano surg\u00eda espont\u00e1neo, como fruto de las circunstancias del momento, tal cual le ocurri\u00f3 a Emiliano con su propio medio hermano, el acordeonero To\u00f1o Salas:<\/p>\n\n\n\n<p>Una tarde en Villanueva<\/p>\n\n\n\n<p>se quiso To\u00f1o lucir conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y acaba advirti\u00e9ndole en &#8220;El gallo viejo&#8221; que no le recomienda &#8220;andar en piquer\u00edas con el viejo Mile&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n Luis Enrique Mart\u00ednez, apodado &#8216;El pollo vallenato&#8217;, era hombre de duelos, como lo proclama altanero en el merengue &#8220;El gallo jabao&#8221;. All\u00ed anuncia que a nadie le tiene miedo y que est\u00e1 bien armado para el combate:<\/p>\n\n\n\n<p>Toco los pitos bonito; toco los bajos sabroso; soy un gallo peligroso<\/p>\n\n\n\n<p>con la espuela y con el pico.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia del vallenato registra piquerias legendarias, como las de Francisco Moscote Guerra (el verdadero Francisco el Hombre) y Abraham Maestre; el mismo Abraham Maestre y Crist\u00f3bal L\u00faquez; V\u00edctor Silva y Octavio Mendoza ; Emiliano Zuleta y Chico Bola\u00f1os; Samuelito Mart\u00ednez y Germ\u00e1n Serna; Samuelito y N\u00e1fer Dur\u00e1n (\u00ablarga y fea -seg\u00fan Samuelito-, donde hubo hasta privados y heridos\u00bb);<\/p>\n\n\n\n<p>Eusebio Ayala y Luis Pitre (miembro de una respetada dinast\u00eda de m\u00fasicos); Octavio Mendoza y Eusebio Ayala; Eusebio Ayala y el Mocho Mon, un 15 de mayo en Rinc\u00f3n Hondo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque se mantiene como apartado del Festival Vallenato, la piqueria completa con cantos compuestos ex profeso y versos improvisados en el duelo es cosa del pasado. &#8220;La gota fr\u00eda&#8221; data de 1938, y de la misma \u00e9poca es el reclamo de Moralitos: hablamos de historia antigua.<\/p>\n\n\n\n<p>De vez en cuando se presenta alg\u00fan mano a mano de acordeones, pero estos enfrentamientos s\u00f3lo atienden a su capacidad como int\u00e9rpretes.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">6.3&nbsp;&nbsp; Las parrandas<\/h3>\n\n\n\n<p>Dice &#8220;Los dos amigos&#8221;, un paseo de Alejo Dur\u00e1n:<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando yo llego a San Juan hago mi parranda buena&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando quiero parrandear, gran amigo es Mane Sierra.<\/p>\n\n\n\n<p>La parranda acab\u00f3 por transformarse en la ocasi\u00f3n social para cantar y escuchar vallenatos. Se fue despojando de los bailes de la cumbiamba, hasta quedar convertida en lo que sigue siendo: una reuni\u00f3n que gira en torno a la m\u00fasica para o\u00edr.<\/p>\n\n\n\n<p>La parranda ha desarrollado sus propios protocolos. En ella se presta atenci\u00f3n primordial al que toca y al que canta, por lo cual est\u00e1n mal vistas las conversaciones y charlas marginales; en la parranda no se baila; no hay horarios, y a lo largo del tiempo de duraci\u00f3n, que puede ser de varios d\u00edas, se come en forma continua de preferencia chivo y queso salado y se bebe en forma abundante de preferencia whisky; ning\u00fan asiento puede dar la espalda a otro; y no se permiten m\u00e1s instrumentos que los tres tradicionales, o, cuando m\u00e1s, se hace la concesi\u00f3n ocasional a una guitarra.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta Alfredo Guti\u00e9rrez, se pone serio y toca dentro de los preceptos tradicionales cuando acude a una parranda en toda regla.<\/p>\n\n\n\n<p>No es necesario, eso s\u00ed, quitarse el sombrero. Alejo Dur\u00e1n y Colacho Mendoza nunca se lo quitaron. Y se bebe, pero no es obligatorio hacerlo. Dagoberto L\u00f3pez, un compadre de Leandro D\u00edaz, no tomaba trago en las parrandas, seg\u00fan lo cuenta el autor en el merengue &#8220;La parrandita&#8221;. Dur\u00e1n tampoco lo hac\u00eda. Su idea de las parrandas es la que consigna en &#8220;Los dos amigos&#8221;:<\/p>\n\n\n\n<p>Con Lizardo la paso mejor:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00e9l pasa tomando, yo toco acorde\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una parranda de verd\u00e1-verd\u00e1 no se limita a escuchar cantos. Las circunstancias reales y las an\u00e9cdotas que inspiraron algunos de los cantos tambi\u00e9n forman parte de la fiesta. El propio Rafael Escalona (1995, Comunicaci\u00f3n oral), dios mayor de la cr\u00f3nica y las narraciones de episodios y costumbres, afirma que: &#8220;muchas veces la historia del canto es mejor que el canto&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>No es menos cierto que muchos cantos adquieren una tercera dimensi\u00f3n cuando se conoce su historia, sus s\u00edmbolos, sus claves internas. No es lo mismo escuchar &#8220;El gavil\u00e1n cebao&#8221; con la idea de que se trata del cuento de un ave rapaz, que o\u00edrlo a sabiendas de que es el relato metaf\u00f3rico de las aventuras er\u00f3ticas de un cura. Mejor a\u00fan si uno sabe qui\u00e9n era el cura. El acordeonero, el cantante o algunos de los parranderos suelen aportar informaci\u00f3n sobre el caso. Todo esto surge en la parranda pero, por supuesto, permanece oculto en discos, rumbas de caseta o conciertos de estadio.<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"285\" height=\"172\" src=\"\">Con sus peculiares normas de cortes\u00eda, cultivadas silenciosamente por el pueblo que las invent\u00f3, las parrandas fueron el principal medio de comunicaci\u00f3n del vallenato hasta la llegada del disco, la radio, la fiesta, la tarima, la caseta, la televisi\u00f3n y el concierto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Parranda para Garc\u00eda <\/strong><strong>M\u00e1rquez con los Hermanos Zuleta<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de las colitas, las parrandas no han desaparecido: se conservan intactas en muchos lugares de la Provincia. Ellas siguen representando el leg\u00edtimo medio ambiente social del vallenato, su perfecto micro-clima.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">6.4&nbsp;&nbsp; Las migraciones<\/h2>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica vallenata empez\u00f3 a darse a conocer por fuera de su geograf\u00eda durante los a\u00f1os 20 y 30, \u00e9poca dorada de la Zona Bananera del departamento del Magdalena, al sur de Santa Marta.<\/p>\n\n\n\n<p>Los trabajadores acud\u00edan a prestar su brazo a la United Fruit desde todos los rincones del pa\u00eds, y a\u00fan desde otros lugares del Caribe. All\u00ed llegaron los negros jamaiquinos o Jamaican, m\u00e1s negros por m\u00e1s puros que los de la Provincia. Esto los hizo figurar, a los ojos del pueblo, en una categor\u00eda especial: los negros yumecas, que es como Emiliano llama a Lorenzo Morales. (Llerena, 1985, p. 156).<\/p>\n\n\n\n<p>La mezcla de trabajadores permiti\u00f3 que los cantos de los oriundos de la Provincia encontraran o\u00eddos dispuestos a escucharlos y repetirlos m\u00e1s tarde en otros puntos del mapa.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los focos de esta m\u00fasica en la Zona Bananera fueron las eufem\u00edsticamente llamadas &#8220;academias de baile&#8221;. Estos locales, que en realidad cumpl\u00edan una funci\u00f3n de desahogo sexual, hicieron eco a cierta m\u00fasica p\u00edcante que surgi\u00f3 como ambientadora de funciones, pero tambi\u00e9n merengues y sones<\/p>\n\n\n\n<p>que recorr\u00edan la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda ola migratoria atrajo a los cosecheros del interior a las puertas mismas de Valledupar. Fue cuando decay\u00f3 el pl\u00e1tano y surgi\u00f3 el algod\u00f3n como<\/p>\n\n\n\n<p>cultivo redentor. Quedaba de esta manera conectada con inmigrantes del interior del pa\u00eds una regi\u00f3n que durante a\u00f1os permaneci\u00f3 pr\u00e1cticamente aislada. Los trabajadores que llegaban para las temporadas de recogida regresaban a sus comarcas natales, y llevaban consigo algunos ahorros y costumbres de la Provincia. Entre otras, por supuesto, su m\u00fasica. (Llerena, 1985, p. 157).<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo un tercer movimiento migratorio, de \u00edndole elitista, reducido en sus proporciones pero importante en su influencia, que abri\u00f3 las puertas de los altos salones de Bogot\u00e1 a la m\u00fasica vallenata. Ocurri\u00f3 durante los a\u00f1os 50, cuando un grupo de j\u00f3venes vallenatos pertenecientes a familias ricas: Malina, Villaz\u00f3n, Castro, Murgas viaj\u00f3 a realizar estudios universitarios en la capital. All\u00ed conocieron a condisc\u00edpulos de la alta sociedad bogotana Lozano, Herrera, Rivas, Santamar\u00eda que se fascinaron con los cantos de su regi\u00f3n que entonaban los vallenatos en las reuniones cachacas.<\/p>\n\n\n\n<p>V\u00edctor Soto, que m\u00e1s tarde se marchar\u00eda con su acorde\u00f3n a Nueva York, form\u00f3 con el cantante Pedro Garc\u00eda , el guitarrista Otoniel Miranda y otros compa\u00f1eros el conjunto &#8220;Los universitarios&#8221;, que cantaba vallenatos por la capitalina Radio Santaf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>6.5&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Evoluci\u00f3n de la m\u00fasica vallenata a trav\u00e9s de la <\/a>historia<\/h2>\n\n\n\n<p>Hace poco sali\u00f3 al mercado una selecci\u00f3n de los mejores 100 vallenatos seg\u00fan el periodista Bogotano Daniel Samper Pizano, celebrando los 100 primeros a\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p>de m\u00fasica vallenata. Como hemos visto, la m\u00fasica vallenata tiene mucho m\u00e1s de 100 a\u00f1os, lo que tiene m\u00e1s o menos esta edad, es la incorporaci\u00f3n del acorde\u00f3n a la organologia vallenata.<\/p>\n\n\n\n<p>La patente del acorde\u00f3n la tiene el suizo Kivil Damian, quien en el momento de su invenci\u00f3n&nbsp; en 1829 se encontraba&nbsp; radicado&nbsp; en Alemania ; es por&nbsp; esto que&nbsp; se dice que el acorde\u00f3n es alem\u00e1n. Debieron pasar por lo menos 20 a\u00f1os antes de que se comercializara, y alguien de pura casualidad lo trajera ala Costa Norte de Colombia. Algunos dicen que este instrumento lleg\u00f3 por Riohacha, otros dicen que por Santa Marta, no se sabe, incluso es posible que haya penetrado por Venezuela y al no haber encontrado ninguna clase de m\u00fasica a la cual se pudiera adaptar, lleg\u00f3 a Colombia donde fue f\u00e1cil su adaptaci\u00f3n a los ritmos y melod\u00edas abor\u00edgenes.<\/p>\n\n\n\n<p>El acorde\u00f3n se debi\u00f3 empezar a interpretar masivamente por lo menos 40 a 50 a\u00f1os despu\u00e9s de su invenci\u00f3n, o sea aproximadamente en los a\u00f1os 80 del siglo IXX.<\/p>\n\n\n\n<p>Como lo confirman los testimonios de antiguos acordeoneros tales como Lorenzo Morales (1991, Comunicaci\u00f3n oral), &#8220;el acorde\u00f3n se tocaba solo en un principio, no ten\u00eda acompa\u00f1amiento de ning\u00fan otro instrumento&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Los vaqueros de aquella \u00e9poca, en sus largas jornadas de trabajo acompa\u00f1aban sus cantos con el acorde\u00f3n, y como iban montados a caballo era muy dif\u00edcil llevar otro instrumento consigo. L\u00f3gicamente, que esto es despu\u00e9s de<\/p>\n\n\n\n<p>la llegada del acorde\u00f3n. Antes, ellos cantaban solos, no solamente para distraerse, sino tambi\u00e9n para guiar el ganado. Se dice que estos cantos, los cantos de vaquer\u00eda, son los antecesores del actual canto vallenato. Antes de que el acorde\u00f3n acompa\u00f1ara los cantos de vaquer\u00eda, lo \u00fanico que se interpretaba con este instrumento eran los aires europeos que \u00e9l trajo consigo tales como valses y fox-trot. Con el pasar del tiempo se fueron uniendo entonces los tres instrumentos pasa conformar la trifon\u00eda que conocemos actualmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese era el vallenato a comienzos de siglo XX, la expresi\u00f3n de la gente pobre en sus quehaceres cotidianos. Por eso tambi\u00e9n se dice que el vallenato naci\u00f3 en la pobreza. Al mismo tiempo la gente rica amenizaba sus fiestas con instrumentos for\u00e1neos, entre ellos el acorde\u00f3n. Se dice que despu\u00e9s determinadas las fiestas los patrones &#8216;remataban&#8217; sus fiestas junto con la servidumbre lo qu\u00e9 denominaron la colitas. Estas colitas se interpretaban con el acorde\u00f3n, un bombo y un redoblante. Puede ser \u00e9sta entonces, una de las ra\u00edces de la actual parranda vallenata.<\/p>\n\n\n\n<p>A mediados de siglo XX, ya cuando el vallenato es aceptado indistintamente por todas las clases sociales es cuando empieza a penetrar en el resto del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien antes el acordeonero era el mismo compositor y cantante, ya para esta \u00e9poca los papeles se empiezan a repartir. Empieza a surgir el papel del cantante solista, quedando el acordeonero en un segundo plano.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esta misma \u00e9poca es cuando llega el disco a Colombia y empieza la etapa<\/p>\n\n\n\n<p>de la comercializaci\u00f3n del vallenato. As\u00ed mismo, surge el compositor vallenato como una figura independiente del acordeonero y cantante a tal punto que hoy en d\u00eda son pocos los compositores que al mismo tiempo son acordeoneros o cantantes.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s bien, los acordeoneros se est\u00e1n volviendo compositores, fen\u00f3meno contrario al de principios de siglo. Aqu\u00ed es cuando empiezan las amenazas para la m\u00fasica del Valle de Upar.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes los vallenatos se tocaban s\u00f3lo para amenizar las fiestas en las casa convirti\u00e9ndolas en lo que ahora llamamos parranda vallenata, igualmente para que un serenatero le demostrara su amor a la mujer que le gustaba, o para definir, compitiendo con otro acordeonero, qui\u00e9n era el mejor. Esos eran las principales causas de la m\u00fasica vallenata.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda los vallenatos se componen y se graban con un s\u00f3lo fin: para que se vendan. Y aunque las parrandas, las serenatas y los concursos no han dejado de existir, hoy en d\u00eda son muy pocos los compositores que no piensan en lo que pueden ganar con cada una de sus canciones. Es por esto que, con el af\u00e1n de captar mayores mercados, hoy en d\u00eda se le est\u00e1n metiendo instrumentos totalmente extra\u00f1os para esta clase de m\u00fasica. Bater\u00eda, sintetizadores, guitarras el\u00e9ctricas son los nuevos invasores del vallenato.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos conscientes de que \u00e9l, como toda clase de m\u00fasica, debe evolucionar, pero es importante que conservemos sus ra\u00edces como sus ritmos y letras, y estos<\/p>\n\n\n\n<p>instrumentos as\u00ed como muchas de las nuevas composiciones, las est\u00e1n destruyendo. Dentro de poco no tendremos un vallenato acompa\u00f1ado de bater\u00eda, sino un rock tocado con acorde\u00f3n, al que llamar\u00e1n vallenato. Nadie se acordar\u00e1 entonces de que el vallenato se tocaba con una caja de descendencia africana y una guacharaca ind\u00edgena. Las guitarras, ]as bater\u00edas y los sintetizadores con sus sonidos extra\u00f1os ocupar\u00e1n su lugar y ya no tendremos la representaci\u00f3n de nuestra cultura en el vallenato, sino la imagen de la influencia de los ritmos modernos en lo que alguna vez habr\u00eda el vallenato.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>CAP\u00cdTULO 7: HISTORIA DE LA M\u00daSICA COLOMBIANA EN <\/a>MONTERREY<\/h1>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a>7.1&nbsp; Alcance e importancia del vallenato <\/a>y la cumbia<\/h3>\n\n\n\n<p>Con una historia cuyos or\u00edgenes se remontan a los inicios del siglo pasado, el vallenato es la expresi\u00f3n musical que, nacida en el \u00e1mbito rural y campesino del valle de los r\u00edos Cesar y Rancher\u00eda, logr\u00f3, en poco tiempo, un gran ascenso social.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue as\u00ed como, con gracia y habilidad, su int\u00e9rpretes, despu\u00e9s de haber sido menospreciados por la clase alta, hoy se ven asediados y admirados por las m\u00e1s altas personalidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Su importancia es tal que desde 1970 los Presidentes de nuestro pa\u00eds asisten, protocolariamente, a la ceremonia de inauguraci\u00f3n del Festival de la Leyenda Vallenata, sus aires vienen siendo grabados por connotados cantantes de fama mundial, sus agrupaciones se pasean por importantes escenarios de todo el mundo y como coralario a todo ello, en la Navidad del 99 recibi\u00f3 la invitaci\u00f3n de la Casa Blanca para animar la ceremonia de encendido del \u00e1rbol de Navidad, siendo recibidos luego, en privado, por el presidente Estadounidense Bill Clinton.<\/p>\n\n\n\n<p>La &nbsp;cultura &nbsp;colombiana&nbsp; &nbsp;es &nbsp;una&nbsp; cultura &nbsp;popular, &nbsp;entendida &nbsp;\u00e9sta &nbsp;como un<\/p>\n\n\n\n<p>conjunto de significados y valores compartidos por un grupo social que las materializa &nbsp;en &nbsp;ciertas &nbsp;pr\u00e1cticas&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y objetos. As\u00ed, podemos entender a la<\/p>\n\n\n\n<p>colombiana como una cultura generadora de sus propias experiencias y s\u00edmbolos teniendo a la m\u00fasica como eje central, pero tambi\u00e9n al uso del cuerpo en la indumentaria; el baile y, en parte, tambi\u00e9n en el habla, como elementos que permiten que la gente se identifique y comparta un mundo de significados comunes. En su desarrollo, la cultura colombiana, que naci\u00f3 como un gusto musical particular, se enfrent\u00f3 con las concepciones dominantes de la cultura, y ha permanecido sometido a \u00e9stas, por \u00e9l poder de los medios.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica colombiana de Monterrey, como otras m\u00fasicas populares es construida a partir desde y a trav\u00e9s de los medios masivos. Las producciones discogr\u00e1ficas colombianas de los Corraleros del Majagual, por ejemplo son productos mercantiles, que viajaron desde Colombia hasta el norte de M\u00e9xico, har\u00e1 unos 30 a\u00f1os, con el objetivo de realizarse como mercanc\u00edas, de venderse.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed mismo, quien quiera obtener m\u00fasica colombiana contempor\u00e1nea, vallenata y cumbia, puede comprarla en las principales discotecas de la ciudad de Monterrey, adquirirlas por la Internet o bajarlas de sitios compartidos. No se diga de la proyecci\u00f3n y reconocimiento nacional e internacional que algunos grupos musicales, como Celso Pi\u00f1a, han tenido en los \u00faltimos a\u00f1os, en los m\u00e1s importantes foros legitimados de la producci\u00f3n y circulaci\u00f3n internacional de la m\u00fasica: Nominaciones al premio Grammy, reconocimientos de las autoridades, discos con producci\u00f3n de primer mundo y otras caracter\u00edsticas m\u00e1s. Todo ello da la impresi\u00f3n de que esta m\u00fasica forma ya parte del repertorio cultural de la ciudad, como si siempre hubiese existido la misma oportunidad para que este gusto musical se expresara y extendiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no fue siempre as\u00ed. De hecho, la marginaci\u00f3n que vivi\u00f3 durante d\u00e9cadas (y vive a\u00fan) esta m\u00fasica fuera del mundo mediatizado es una de las caracter\u00edsticas de esta cultura. Eso explica, en parte, el inter\u00e9s que ha ocasionado en diferentes \u00e1mbitos intelectuales, que abordan aspectos variados de esta cultura desde diferentes perspectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la segunda mitad de los a\u00f1os 90 aparecen los primeros estudios formales sobre la m\u00fasica y la cultura colombianas en Monterrey. Hoy existen estudios desde las ciencias sociales, y aportaciones desde el teatro, el video y el periodismo. Algunos tienen por objetivo comprender y hacer comprender a otros sectores sociales las visiones que los &#8220;colombianos&#8221; tienen de sus pr\u00e1cticas, de sus gustos, en vista del estereotipo dominante que relaciona a sus consumidores con el mundo de la delincuencia, la violencia y la drogadicci\u00f3n; otras aportaciones buscan enviar mensajes espec\u00edficos a la comunidad de &#8220;colombianos&#8221; utilizando los c\u00f3digos de esa cultura; otros m\u00e1s buscan encontrar los hilos que atan diversas realidades locales, regionales e internacionales, donde M\u00e9xico, Colombia y<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos son s\u00f3lo los principales escenarios.<\/p>\n\n\n\n<p>El gusto musical se expandi\u00f3 por toda la ciudad y a otros lugares pese al estigma social y al vac\u00edo en los medios masivos durante d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la industria cultural ha buscado penetrar estas capas <em>y <\/em>conformar un mercado, lo que da oportunidad de investigar la formaci\u00f3n de los gustos y su interacci\u00f3n con la mercantilizaci\u00f3n de la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a>7.2&nbsp; Historia del vallenato y la cumbia en <\/a>Monterrey<\/h3>\n\n\n\n<p><strong>Disqueras <\/strong><strong>y <\/strong><strong>primeras agrupaciones<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Mario Lara, disqueras como Eco, Peerles y Musart son de las primeras disqueras que en M\u00e9xico impulsaron la m\u00fasica colombiana. Estas empezaron a importar la m\u00fasica de artistas como: Linda Vera, Los Graduados, Andr\u00e9s Landeros, Aniceto Melina, Alfredo Guti\u00e9rrez, An\u00edbal Vel\u00e1squez, Calixto Ochoa, Los Corraleros del Majagual y otros m\u00e1s. Dicha m\u00fasica en su mayor\u00eda era exportada por Discos Fuentes de Colombia (Comunicaci\u00f3n Oral, 24 de mayo de 2004)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><\/td><td><\/td><td><\/td><td><\/td><td><\/td><td><\/td><\/tr><tr><td><\/td><td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"49\" height=\"4\" src=\"\"><\/td><\/tr><tr><td><\/td><td><\/td><td><\/td><td><\/td><td><\/td><\/tr><tr><td><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>De los barrios a los grandes escenarios<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo un poco de historia, la presencia de la m\u00fasica colombiana en Monterrey se remonta a los a\u00f1os sesentas, cuando los sonideros de la Colonia Independencia eran los encargados de llevar las buenas nuevas musicales a los habitantes de los barrios populares en la Sultana del Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Como si se tratara de una especie de correo musical, la m\u00fasica sonidera fue adoptada al paso de los a\u00f1os se transform\u00f3 en una especie de folklore urbano con los que se identificaba a los habitantes de los sectores marginales de la poblaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>norte\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros 20 a\u00f1os tienen que ver con la g\u00e9nesis del gusto, fundamentalmente la reproducci\u00f3n de los temas a trav\u00e9s de discos.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os 70 la cumbia &#8220;tropical&#8221; experimenta una fuerte expansi\u00f3n por todo el pa\u00eds. Pero fuera de la Ciudad de M\u00e9xico, s\u00f3lo hemos identificado a las ciudades de Monterrey y Houston como los lugares donde se capitaliz\u00f3 a niveles masivos por factores econ\u00f3micos y tecnol\u00f3gicos el \u00e9xito de la cumbia &#8220;tropical&#8221; y, poco despu\u00e9s, de la &#8220;cumbia norte\u00f1a&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Paralela a todo el proceso de desarrollo y consolidaci\u00f3n de la m\u00fasica tropical se encuentra la difusi\u00f3n de la m\u00fasica propiamente colombiana, expandida de la Loma Larga a otras zonas marginales de Monterrey.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la estructura establecida para producir y distribuir m\u00fasica regional se utiliza posteriormente para hacer lo mismo con la cumbia &#8220;tropical&#8221;, \u00e9sta no es bien vista o aceptada y mucho menos en sus versiones originales colombianas. Los primeros porros, cumbias y vallenatos ser\u00e1n relegados del cuadrante regiomontano, con contadas excepciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El ambiente sonidero<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La popularizaci\u00f3n de la m\u00fasica colombiana en Monterrey se debe a los sonideros. El papel del sonidero, como amenizador de fiestas con su aparato de<\/p>\n\n\n\n<p>sonido, fue trascendente por la escasez de grupos musicales tropicales en aquella \u00e9poca y por la imposibilidad econ\u00f3mica de conseguir a los existentes. Los sonideros compraban y distribu\u00edan m\u00fasica tropical de modo indistinto pero, poco a poco, fueron eligiendo las versiones originales colombianas de esta m\u00fasica comercial, grabadas en Bogot\u00e1, Miami, Nueva York o Bogot\u00e1 y a respetarlas y tratarlas como si fueran la m\u00fasica folkl\u00f3rica de Colombia. Los sonideros son trabajadores que tienen en la difusi\u00f3n de la m\u00fasica una actividad complementaria.<\/p>\n\n\n\n<p>El valor de la actividad de los sonideros consiste en animar las fiestas con los \u00e9xitos m\u00e1s recientes, aquellos que nadie tiene y que vienen &#8220;directo de Colombia&#8221;. Su acervo discogr\u00e1fico creci\u00f3 con los a\u00f1os y, junto con \u00e9l, la informaci\u00f3n sobre la m\u00fasica colombiana, gener\u00e1ndose toda una cultura musical que se fue expandiendo poco a poco. La labor actual de los sonideros de la Independencia ya no es la misma. Ante la gigantesca ola de grupos tropicales y <em>colombianos <\/em>que ha surgido de 15 a\u00f1os a la fecha, muchos han preferido vender su m\u00fasica en Casetes y CD&#8217;s piratas en los mercados populares.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sonideros eran y a\u00fan son el alma de los barrios. Estos empezaron a importar los discos desde Colombia. Se empezaron a conocer muchas m\u00e1s agrupaciones y artistas de aquel pa\u00eds. Entre los m\u00e1s famosos sonideros que hasta la fecha ponen a deleitar con sus colecciones a la gente se encuentran: Los Murillo, Los Due\u00f1es, Sonido vallenato, Joel Luna.<\/p>\n\n\n\n<p>Dichos sonideros se posicionaban en alg\u00fan terreno o plaza y empezaban a tocar los lps para armar un gran baile. M\u00e1s tarde empiezan a sacarle m\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<p>provecho a sus colecciones discogr\u00e1ficas y es cuando empiezan a reproducir a casette los \u00e9xitos que se escuchaban para venderlos al p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"128\" height=\"2\" src=\"\">Como dijo Alfredo Guti\u00e9rrez (Comunicaci\u00f3n Oral, 1993): &#8220;Pr\u00e1cticamente es una mentirita piadosa, porque no se consiguen y entonces <strong>la <\/strong>gente no hace m\u00e1s que comprarlo pirata&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra de las costumbres de los sonideros es de que cuando uno de ellos ten\u00eda un disco en exclusiva, para darlo a conocer, le cambiaban el nombre de la canci\u00f3n y\/o el interprete, con esto se aseguraban de que otro sonidero le fuera dif\u00edcil conseguirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan y que ya en la ciudad se consiguen CDS originales importados y mexicanos hasta la fecha los sonideros siguen siendo los n\u00famero uno en abastecimiento de esta m\u00fasica. La mayor\u00eda concentra su venta en el conocido puente del Papa.<\/p>\n\n\n\n<p>De 1982 en adelante comienza a producirse localmente esta m\u00fasica, interpretando conocidas melod\u00edas colombianas. Finalmente, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, inicia la producci\u00f3n de esta m\u00fasica con texto propio.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La radio<\/h4>\n\n\n\n<p>De los primeros indicios en radio se encuentra que se programaba m\u00fasica en la AW latino, El gallito Colombiano y por supuesto Joel Luna quien es uno de<\/p>\n\n\n\n<p>los mayores impulsores a nivel radio ya que estuvo durante a\u00f1os como locutor con programas en Radio Melod\u00eda despu\u00e9s en la XEOK que luego se convirti\u00f3 en Radio ACIR y actualmente es el director de la XEH 1420am las 24 horas del d\u00eda (Comunicaci\u00f3n oral, 26 de Mayo del 2004)<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que la cumbia ya se escuchaba, el vallenato comienza a tener auge aproximadamente a inicios de los 80&#8217;s. Empiezan a escucharse discos de grupos como: El Binomio de Oro, Los Betas, Silvio Brito, Diomedes D\u00edaz, entre otros vallenatos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Primeros cantantes, acordeoneros y agrupaciones regiomontanas<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las agrupaciones tropicales Yara y Sentimiento tuvieron entre sus filas a un muchacho llamado Celso Pi\u00f1a Arvizu. Sin embargo el se empe\u00f1aba en tocar con su acorde\u00f3n cumbia y vallenato y sus compa\u00f1eros le dec\u00edan que esa m\u00fasica nunca iba a pegar. Pero con su entusiasmo es como surge el primer interprete de m\u00fasica colombiana en<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico. Celso naci\u00f3 un 6 de abril de 1953 en la colonia Nuevo Repueblo. Tiene m\u00e1s de 19 a\u00f1os en el ambiente art\u00edstico (Comunicaci\u00f3n oral, 1998)<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s surge la agrupaci\u00f3n la Ametralladora que luego cambia su nombre a La Tropa Colombiana para iniciar grabaciones con la compa\u00f1\u00eda regiomontana Demy.<\/p>\n\n\n\n<p>Javier Cepeda Trujillo empieza a los 14 a\u00f1os a tocar el acorde\u00f3n. En 1981 se encontraba con la agrupaci\u00f3n los Bucaros. De 1986 hasta la fecha se enfila con la Tropa Colombiana. Es residente de la colonia Caracol (Comunicaci\u00f3n oral, 2001)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La D\u00e9cada de los 90&#8217;s en Monterrey<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os 90, el vallenato en Monterrey pas\u00f3 de ser un estilo de m\u00fasica marginal, para introducirse poco a poco en el gusto de la gente y convertirse en un ritmo capaz de congregar miles de personas alrededor de un baile masivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los noventa comienzan en Monterrey con el auge de Los Vallenatos, ya que su tema &#8220;Mentiras&#8221; los coloc\u00f3, como dijo Nicho Colombia: &#8220;en los cuernos de la luna a nivel nacional&#8221; (Comunicaci\u00f3n oral, 1999)<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el conocedor de la m\u00fasica colombiana Mario Lara<\/p>\n\n\n\n<p>Surgen desde la colonia independencia los Vallenatos de la Cumbia. Javier L\u00f3pez Ruiz tiene 44 a\u00f1os. Inicio a los 11 a\u00f1os con el grupo Costa Tropical. Sergio Sias S\u00e1nchez por su parte nace el 22 de enero de 1967. A los 15 a\u00f1os empez\u00f3 a tocar el acorde\u00f3n. Despu\u00e9s de grandes giras en Uruguay, Paraguay y Argentina, Javier y Sergio se separan musicalmente hablando y Javier forma su agrupaci\u00f3n &#8220;Javier y sus Reyes Vallenatos&#8221;, mientras que Sergio continua con Los Vallenatos (Comunicaci\u00f3n oral, 25 de Mayo del 2004)<\/p>\n\n\n\n<p>En 1991, Celso Pi\u00f1a retoma un tema ranchero de Jos\u00e9 Alfredo Jim\u00e9nez y lo convierte en el \u00e9xito &#8220;T\u00fa y las nubes&#8221;, una canci\u00f3n que reafirm\u00f3 el sitio del m\u00fasico<\/p>\n\n\n\n<p>de La Campana.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1992 a nivel radio se crea en el 151O de am un concepto diferente al que ten\u00eda Joel Luna en su programa Antolog\u00eda Vallenata y es as\u00ed como surge De Colombia con Amor. Desfilaron locutores como: El Sr. Lacho Pedraza, Raquel Zapata, Cory Colombia y Servando Monsivais. Ya no solo se trato de pedir canciones sino que el p\u00fablico tuvo-m\u00e1s contacto con los locutores y entre si. Se culturizo m\u00e1s a la gente a cerca de la m\u00fasica y se dio a conocer m\u00e1s el vallenato.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00e1mbito local, luego de varias diferencias, en 1994 tiene lugar la separaci\u00f3n de varios integrantes de la Tropa Colombiana, para formar la Tropa Vallenata. Sale de la agrupaci\u00f3n el vocalista Poncho R\u00edos y forma La Tropa Vallenata. Actualmente graban para DISA, mientras la Tropa Colombiana del vocalista Paco Silva recientemente perdi\u00f3 el nombre de la agrupaci\u00f3n y ahora se da a conocer como Paco Silva y la Propuesta.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>V ES<\/strong><strong><\/strong> &nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00b7 <strong>CARL-&#8216;:&#8217;.:;s <\/strong>1 :&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00b7<\/p>\n\n\n\n<p>: ! :<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><em>r<\/em><em><\/em> &nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>DF&lt;.iOit-dM\u00fal!\\.<\/p>\n\n\n\n<p>_&nbsp;&nbsp; &#8216;!\u00cd;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8216; _r-:.r j j, jtJ&amp;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8212;<\/p>\n\n\n\n<p>1 ,..&nbsp; &nbsp;<em>4&#8243;<\/em><em>J<\/em><em>&#8216;<\/em><em> <\/em><em>s<\/em><em>\u2022<\/em><em>.J;<\/em><em>.i<\/em><em>t<\/em><em>&lt;<\/em><em>.-r<\/em><em>:!&#8221;<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Jucvci i,t: dit Ahrll<strong>de<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1994.l\\!&nbsp;&nbsp; J &nbsp;l 6: CiO Mn .&nbsp;&nbsp; &nbsp;<em>\/<\/em><em>t<\/em><em>,f<\/em><em>,<\/em><em>&#8211;<\/em><em>,<\/em><em>\u00fa<\/em><em>-,<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en 1994 en pleno boom internacional del vallenato, Carlos Vives visita nuestra ciudad para promocionar su disco &#8220;Cl\u00e1sicos de la Provincia&#8221; y de paso presentarse en un programa de TV.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que era un sue\u00f1o lejano, en 1998 se hizo realidad: el Binomio de Oro tuvo un encuentro musical con la raza de Monterrey. En el \u00e1mbito musical, Los Diablitos llegan a la cima con el tema: &#8220;Busca un confidente&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><\/td><\/tr><tr><td><\/td><td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"584\" height=\"4\" src=\"\"><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"97\" height=\"4\" src=\"\">Tambi\u00e9n en 1998 el municipio de Monterrey realiza el primer festival<\/p>\n\n\n\n<p>demostraci\u00f3n de los 4 a\u00edres vallenatos la puso Sa\u00fal Lallemand acordeonero y rey en Valledupar de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1999 se realiza la 2da edici\u00f3n en donde participa Consuelo Arauja Noguera (Q.E.P.D.) m\u00e1xima impulsora del vallenato creadora y en ese entonces presidenta del Festival De la Leyenda Vallenata. La nota musical la puso Hugo Carlos Granados rey de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En el 2000 se presenta la 3era edici\u00f3n en la cual vienen a mostrar cultura Alonso Sarmiento y Nora Angarita ejecutivos del Festival. El ambiente musical de los 4 aires corri\u00f3 a cargo de Jos\u00e9 Mar\u00eda Ramos y Nemer Yesid Tetay, rey profesional y aficionado respectivamente de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Surge en la escenas musical &#8220;El Gran Silencio&#8221;, agrupaci\u00f3n integrada por chavos regiomontanos que retoman los ritmos vallenatos y los incluyen en sus melod\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00faltimo a\u00f1o de la d\u00e9cada, los conciertos hist\u00f3ricos del Binomio, Chiches y<\/p>\n\n\n\n<p>Los Diablitos en la Expo Guadalupe fueron la nota m\u00e1s importante del a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, las ri\u00f1as y disturbios ocurridos en los bailes dieron mucho de qu\u00e9 hablar, en tanto que Luis Mateus, en octubre, y Los Diablitos, acompa\u00f1ados de Esmeralda Orozco, en noviembre, pisaron por segunda vez los escenarios locales.<\/p>\n\n\n\n<p>A nivel local, Celso Pi\u00f1a recibi\u00f3 un homenaje por parte del Gobierno del Estado como reconocimiento a su trayectoria musical.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de los 90&#8217;s surgen las estaciones radiof\u00f3nicas La Guacharaca y Radio 13 en donde se empieza a mostrar m\u00e1s la cultura vallenata de Colombia con los programas Cultura Vallenata y Ponte al Tiro con el vallenato.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>7.3&nbsp; La migraci\u00f3n <\/a>y la cultura musical de Colombia<\/h2>\n\n\n\n<p>Creemos que los permanentes flujos migratorios del centro del pa\u00eds hacia Monterrey y de esta ciudad a Estados Unidos han definido el car\u00e1cter de la cultura colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Son migrantes de San Luis Potos\u00ed, Zacatecas y Coahuila, gran parte de los habitantes del antiguo barrio San Luisito que con el tiempo ser\u00eda la Colonia Independencia, cuna del gusto por esta m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n son migrantes los trabajadores que viajan a Texas o Florida y de<\/p>\n\n\n\n<p>regreso traen m\u00fasica importada directamente desde Colombia o los sonideros que viajan exclusivamente para eso. Finalmente, esos mismos trabajadores ahora llevan sus gustos musicales &#8220;colombianos&#8221; a Chicago, Nueva York y comparten su m\u00fasica con trabajadores del sur mexicano, que tienen gustos emparentados, adem\u00e1s de consumir lo que se maneja en las comunidades colombianas estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe, pues, una relaci\u00f3n muy estrecha entre la cultura musical colombiana y la migraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el ambiente local, por ejemplo, en los \u00faltimos a\u00f1os el gusto por la m\u00fasica colombiana se ha extendido no s\u00f3lo a Ciudad Guadalupe, San Nicol\u00e1s, Santa Catarina, Escobedo y a otras partes del \u00e1rea metropolitana de Monterrey, sino que<\/p>\n\n\n\n<p>ya hay &#8220;colombianos&#8221; en Saltillo, Reynosa y Nuevo Laredo, Monclova, Le\u00f3n y ahora el valle de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se comienza a observar un cambio en la tradicional segregaci\u00f3n hacia este tipo de m\u00fasica&nbsp; por parte de los circuitos comerciales de radio y T.V., al abrirse nuevas estaciones y programas de televisi\u00f3n que incorporan esta m\u00fasica y a algunos de sus ejecutantes y consumidores.<\/p>\n\n\n\n<p>Pareciera como si los grandes empresarios &nbsp;de la industria del entretenimienot , quienes ignoraron por mucho tiempo a este ritmo, hubieran reconocido que la vitalidad del g\u00e9nero entre el p\u00fablico es condici\u00f3n para una rica explotaci\u00f3n comercial.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, las dificultades que enfrentan tales intentos no son sencillos. En primer lugar est\u00e1 el aspecto econ\u00f3mico. En su conjunto, el p\u00fablico consumidor de esta m\u00fasica, es uno de los que perciben menores ingresos y para las disqueras no tiene caso promover algo, no que no se consuma, sino que no da ganancias.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, al parecer, se opta \u00b7por promover esta m\u00fasica en estratos con mayores ingresos y convencerlos de su val\u00eda, pero ah\u00ed enfrentan otro problema: el estigma social o de clase que pesa sobre esta m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>Para completar el estudio debemos profundizar en algunos aspectos de la historia y la producci\u00f3n de la m\u00fasica, de la sem\u00e1ntica del vestuario y del baile, as\u00ed como de la letra y la m\u00fasica de las canciones y en la definici\u00f3n de las situaciones por parte de los actores, a partir de historias de vida.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>CAP\u00cdTULO 8: COMPARACI\u00d3N ENTRE <\/a>CULTURAS<\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>8.1&nbsp; Cultura colombiana <\/a>y vallenata en Colombia<\/h2>\n\n\n\n<p>Una de las tantas maravillas de Colombia es su diversidad en muchos aspectos, entre ellos la cultural. Cuando un extranjero llega se sorprende de la diferencia que hay entre las gentes de la Costa y<\/p>\n\n\n\n<p>las de Bogot\u00e1. Y la diferencia se&nbsp; da no s\u00f3lo entre las diferentes regiones de nuestro pa\u00eds sino en ellas misma tambi\u00e9n. Mucha gente del interior cree que un coste\u00f1o de Barranquilla&nbsp; es lo &nbsp;mismo &nbsp;que &nbsp;uno &nbsp;de &nbsp;Valledupar &nbsp;o &nbsp;que &nbsp;un<\/p>\n\n\n\n<p>guajiro tiene las mismas costumbre que un monteriano.<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia cultural es tal que a veces parecer\u00eda que una ciudad no encajara culturalmente en la regi\u00f3n geogr\u00e1fica donde se encuentra ya que a unos cuantos kil\u00f3metros se encuentra otra con aspectos totalmente distintos a los de sus vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica colombiana no es la excepci\u00f3n a esta diversidad. Cuando entramos a Colombia por el puerto de Cartagena nos vemos invadidos de m\u00fasica tropical como la Salsa y la tradicional\u00edsima y popular Champeta. Si subimos un poco hacia el Norte cogiendo hacia Barranquilla, encontramos adem\u00e1s cumbiambas,<\/p>\n\n\n\n<p>tamboras y merengues entre otras. Llegando a Santa Marta ya empezamos<\/p>\n\n\n\n<p>a sentir un poco la m\u00fasica vallenata y \u00e9sta se hace cada vez m\u00e1s imponente a medida que nos dirigimos al norte hasta llegar a Riohacha, capital del departamento de la Guajira. De ah\u00ed para abajo, encontramos a Valledupar donde la palabra &#8220;Vallenato&#8221; es el \u00fanico sin\u00f3nimo de m\u00fasica y en donde parecer\u00eda que el acorde\u00f3n, la caja y la guacharaca fueran los \u00fanicos instrumentos existentes en el mundo. Al seguir nuestro recorrido llegamos a Bucaramanga y de ah\u00ed en adelante nos adentramos a lo que denominamos el interior del pa\u00eds, zona de Bambucos, Guabinas, Carrileras y si nos salimos un poco hacia los Llanos Orientales encontramos el Joropo el cual compartimos con el hermano pa\u00eds de Venezuela. Muchos dicen que la m\u00fasica folcl\u00f3rica colombiana es una m\u00fasica en v\u00eda de extinci\u00f3n ya que ya no se escuchan como antes esos bambucos que le llegaban al alma a nuestros abuelos (Guti\u00e9rrez, 1992, p. 124).<\/p>\n\n\n\n<p>Como dice el escritor colombiano Quiroz (1983, p. 212): &#8220;La \u00fanica m\u00fasica totalmente nuestra que actualmente se escucha continuamente en las emisoras y sitios p\u00fablicos es el vallenato&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguna otra clase musical colombiana ha soportado el estar al mismo tiempo bajo las fuerzas de la comercializaci\u00f3n y ser digno representante del aut\u00e9ntico folclor colombiano. La prueba est\u00e1 en el \u00e9xito mundial que tuvo el cantante Carlos Vives interpretando los cl\u00e1sicos de la Provincia. \u00bfQu\u00e9 otra clase de m\u00fasica colombiana se hab\u00eda bailado, escuchado y vendido tanto en las discotecas de Espa\u00f1a y Estados Unidos? De la m\u00fasica m\u00e1s escuchada en la actualidad a nivel mundial hay alguna otra que podamos decir que es fiel representante del folclor de<\/p>\n\n\n\n<p>un pa\u00eds o una regi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Es aqu\u00ed cuando encontramos que la m\u00fasica vallenata es un fen\u00f3meno no s\u00f3lo a nivel dom\u00e9stico sino internacionalmente ya que son muy poquitos los ritmos a nivel mundial capaces de soportar dos fen\u00f3menos totalmente opuestos: la comercializaci\u00f3n y la fiel representaci\u00f3n de un folclor determinado. Por otra parte, encontramos que la trilog\u00eda vallenata, es decir los tres instrumentos t\u00edpicos de un conjunto vallenato, es la imagen del mestizaje del cual los colombianos son producto. La uni\u00f3n del acorde\u00f3n, representante de la influencia europea, la guacharaca como instrumento t\u00edpico de nuestros abor\u00edgenes y la caja de descendencia africana, describe perfectamente su mestizaje ante el resto del mundo. As\u00ed mismo, las letras vallenatas son una mezcla de las&nbsp; d\u00e9cimas espa\u00f1olas, los gritos africanos representados en coro y lamentos ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontramos pues una m\u00fasica puramente colombiana, fiel representante de la cultura colombiana y con un \u00e9xito a nivel internacional que ning\u00fan otro tipo de m\u00fasica suramericana ha podido alcanzar. Sin embargo, a pesar de todos estos argumentos, para muchos colombianos el vallenato no deja de ser una m\u00fasica de y para coste\u00f1os y sin ninguna importancia folcl\u00f3rica a nivel nacional. Inclusive, para muchos coste\u00f1os el vallenato les es indiferente. All\u00e1, la juventud sobretodo, prefiere &nbsp;muchas &nbsp;veces &nbsp;escuchar &nbsp;el \u00faltimo &nbsp;\u00e9xito en los Estados Unidos y no<\/p>\n\n\n\n<p>entender su letra, que escuchar una historia bajo el ritmo vallenato, con la cual<\/p>\n\n\n\n<p>muchos se podr\u00edan identificar. Mucha gente desconoce la manera como el vallenato representa al pueblo colombiano y piensan que no tienen ning\u00fan ligamento&nbsp; &nbsp;con&nbsp; &nbsp;esta&nbsp; &nbsp;m\u00fasica.&nbsp; &nbsp;La&nbsp; &nbsp;gran&nbsp; &nbsp;mayor\u00eda&nbsp; &nbsp;de &nbsp;los&nbsp; &nbsp;colombianos&nbsp; &nbsp;son<\/p>\n\n\n\n<p>extremadamente patri\u00f3ticos pero se olvidan que el vallenato es una de esas cosas que representan su pa\u00eds. A veces la \u00fanica forma de que un compatriota se acuerde de lo que significa esta m\u00fasica, es escuch\u00e1ndola fuera de su pa\u00eds. Ah\u00ed si dice que se siente orgulloso de ser colombiano. &#8220;Ese \u00e9xito es un vallenato! Es colombiano!&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica vallenata merece un reconocimiento mucho mayor del que ha tenido hasta ahora. Sobre ella no se han escrito m\u00e1s de diez libros y los trabajos acad\u00e9micos investigativos son muy poquitos. Colombia, m\u00e1s que la propia m\u00fasica vallenata, necesita que conozcamos mas acerca de esta m\u00fasica. Necesita que nos concienticemos de su importancia y de la ayuda que necesita para una difusi\u00f3n masiva, pero al mismo tiempo sana, para alejarla de todos aquellos factores que presionan a su deformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los colombianos tambi\u00e9n han incorporado al uso de la m\u00fasica otros elementos de identidad cultural como el baile y el vestido y los negocian constantemente con otros grupos sociales y con la autoridad para obtener de ellos aceptaci\u00f3n o para eludir su represi\u00f3n (Olvera, 1995, p. 230).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que no s\u00f3lo estamos hablando de manifestaciones musicales aisladas, sino de toda una cultura musical, esto es, estamos hablando de un particular sincretismo entre la m\u00fasica de la costa atl\u00e1ntica de Colombia y otra del noreste de M\u00e9xico, expresado en pr\u00e1cticas espec\u00edficas. Unas son concretas, como el baile, el vestido, la interpretaci\u00f3n de melod\u00edas, el conocimiento y la construcci\u00f3n de instrumentos, un inmenso manejo de informaci\u00f3n sobre g\u00e9neros, autores y<\/p>\n\n\n\n<p>composiciones de Colombia, una gran red informal de distribuci\u00f3n, gracias a la cual se consigue m\u00fasica grabada en Colombia, Nueva York, M\u00e9xico o Monterrey a precios accesibles. Otras pr\u00e1cticas son abstractas y tienen que ver con la construcci\u00f3n de un c\u00f3digo compartido, a partir de las definiciones de s\u00ed mismos y de la realidad. Ambos tipos de pr\u00e1cticas que se retroalimentan constantemente y conforman una sola unidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En su car\u00e1cter juvenil la m\u00fasica colombiana presenta un sincretismo particular que puede combinar formas de vestir de un grupo cultural como los rockeros con atuendos propios del tr\u00f3pico e im\u00e1genes religiosas caracter\u00edsticas de comunidades mexicoamericanas. Esta fusi\u00f3n evoluciona agregando constantemente nuevos elementos que alimentan a la colombia y la muestran como una expresi\u00f3n cultural viva y en movimiento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>8.2&nbsp; Cultura colombiana y vallenata en <\/a>Monterrey<\/h2>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica es un elemento de la cultura compartido por amplias comunidades de Texas y Nuevo Le\u00f3n. La migraci\u00f3n dentro de M\u00e9xico y de este pa\u00eds con Estados Unidos es una de las bases de tal interacci\u00f3n y ha permitido el intercambio de productos culturales.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los g\u00e9neros m\u00e1s aceptados, y quiz\u00e1 el m\u00e1s popular en ambas comunidades, es la cumbia. Este ritmo afrocaribe\u00f1o procedente de Colombia, arrib\u00f3 a M\u00e9xico en la d\u00e9cada de los a\u00f1os cincuenta, con canciones como La<\/p>\n\n\n\n<p>Cumbia Sampuesana y La Pollera Color\u00e1, y se ha desarrollado y adaptado<\/p>\n\n\n\n<p>musicalmente a las necesidades de expresi\u00f3n e identidad de cada regi\u00f3n y n\u00facleo cultural. De la cumbia original colombiana se desprendieron la llamada &#8220;cumbia tropical&#8221; en el centro y en las costas del pa\u00eds y, m\u00e1s recientemente, la &#8220;cumbia norte\u00f1a&#8221;, en el norte. Los g\u00e9neros del &#8220;Tex-Mex&#8221; y parte de &#8220;la onda grupera&#8221;, tan populares hoy, tienen en gran medida al ritmo de cumbia como base o sedimento.<\/p>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo trata de un aspecto muy importante y muy ignorado hasta hoy de la producci\u00f3n cultural de Monterrey que es la m\u00fasica colombiana. Su trascendencia es ya tan evidente para cualquiera que se acerque al \u00e1mbito comercial o no comercial de esta m\u00fasica, como claro es el intento por relegarla y despreciarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Resultar\u00e1 interesante saber que, a diferencia de muchas bandas juveniles o &#8220;pandillas&#8221;, que habitan en las grandes ciudades de nuestro pa\u00eds, la mayor\u00eda de los grupos esquinaros regiomontanos no escuchan rock, ni tienen a este g\u00e9nero musical como su emblema; tampoco escuchan m\u00fasica de conjunto, ni m\u00fasica grupera, escuchan el paseo vallenato y la cumbia de Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n estoy seguro que el lector querr\u00e1 conocer m\u00e1s acerca de un movimiento musical que, en plena era medi\u00e1tica, sobrevivi\u00f3 al desd\u00e9n de los medios masivos de comunicaci\u00f3n durante treinta a\u00f1os. Y no s\u00f3lo eso, sino que se abri\u00f3 paso a otras zonas de la ciudad y del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"124\" height=\"4\" src=\"\">Para quien desconoce esta m\u00fasica quiz\u00e1 ayude la referencia a una melod\u00eda que estuvo de moda en ambientes de clase<\/p>\n\n\n\n<p>media: &#8220;Los Caminos de la Vida&#8221;, compuesta por el colombiano Ornar Geles y difundida en Colombia por el grupo &#8220;Los Diablitos&#8221;. Esa melod\u00eda fue popularizada en pa\u00edses como Paraguay, M\u00e9xico y Argentina, y en ciudades como Nueva York, por &#8220;La Tropa Vallenata&#8221; y &#8220;Los Vallenatos de la Cumbia&#8221;, dos grupos nacidos en barrios populares de la Loma Larga, en la Ciudad de Monterrey.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00e9pocas de globalizaci\u00f3n&nbsp; es f\u00e1cil entender que bailemos en una disco local la melod\u00eda de moda en Argentina, pero responder c\u00f3mo lleg\u00f3 hace una cuarto de siglo el son vallenato desde la costa atl\u00e1ntica colombiana hasta los barrios populares de Monterrey, es algo menos sencillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace quince a\u00f1os, otros g\u00e9neros de la m\u00fasica colombiana han llegado a tierras regiomontanas y se han enraizado en el gusto de sus habitantes: el porro, y los distintos aires del vallenato. A toda esta expresi\u00f3n cultural la hemos denominado m\u00fasica colombiana de Monterrey. &#8220;Colombiana&#8221; o &#8220;colombia&#8221;, le dicen. Quien la prefiere tambi\u00e9n asegura: &#8220;me gusta la colombia&#8221; y es calificado entre los suyos como un colombia:&#8221;este camarada s\u00ed es colombia&#8221;, expresan, diferenciando sus gustos de otros subg\u00e9neros de la cumbia que b\u00e1sicamente son combinaciones o h\u00edbridos de esta m\u00fasica con la balada y la m\u00fasica norte\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes prefieren la colombia o colombiana en Monterrey pertenecen a ciertos estratos de la clase trabajadora y a sectores marginados, ambos, social y pol\u00edticamente relegados.<\/p>\n\n\n\n<p>En su expresi\u00f3n juvenil, la mayor\u00eda de ellos est\u00e1n agrupados en grupos<\/p>\n\n\n\n<p>juveniles esquineros, bandas o &#8220;pandillas&#8221;, como se les prefiere llamar desde la visi\u00f3n dominante. Por consecuencia, este genero musical est\u00e1 se\u00f1alado socialmente como degradante; econ\u00f3mica y moralmente &#8220;bajo&#8221;, haciendo a la &#8220;colombiana&#8221; sin\u00f3nimo de m\u00fasica usada por drogadictos, &#8220;pandilleros&#8221; y delincuentes (Z\u00fa\u00f1iga y Ribeiro, 1990, p. 156).<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, lo primero que encontramos es que la colombia es una manifestaci\u00f3n de la cultura popular de Monterrey que ha sido desde\u00f1ada durante muchos a\u00f1os por instituciones culturales, medios de comunicaci\u00f3n y por la cultura oficial. Sin embargo, la fuerza y tenacidad de sus pr\u00e1cticas le han posibilitado obtener reconocimiento y ganar espacios de expresi\u00f3n cada vez m\u00e1s significativos. Con todo, la figura del movimiento colombiano sigue arrastrando un estigma que liga a la colombia con drogadicci\u00f3n, delincuencia, vandalismo y otras conductas antisociales y le confiere una significaci\u00f3n de clase: m\u00fasica de sectores obreros no calificados y marginales.<\/p>\n\n\n\n<p>El nacimiento de esta producci\u00f3n cultural se ubica en la tradicional Colonia Independencia y posteriormente en otros barrios cercanos como La Campana, ambos ubicados en la Loma Larga de la Ciudad de Monterrey. Son sus habitantes quienes han mantenido el gusto por esta m\u00fasica especialmente gracias a los llamados sonideros, personas que amenizan fiestas y eventos sociales con sus equipos de sonido y han comenzado su reproducci\u00f3n con artistas locales.<\/p>\n\n\n\n<p>De la Loma Larga, el gusto musical se extendi\u00f3 a otras colonias populares y marginadas durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os, lapso durante el cual la ciudad<\/p>\n\n\n\n<p>experiment\u00f3 una fuerte explosi\u00f3n demogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 gustan las canciones colombianas?<\/p>\n\n\n\n<p>Varias caracter\u00edsticas hacen al vallenato un g\u00e9nero atractivo para sus diversos p\u00fablicos. Entre otras est\u00e1n:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Su car\u00e1cter festivo con mensajes sencillos y melod\u00edas pegajosas (caracter\u00edstica presente en cumbias, porros y puyas).<\/li>\n\n\n\n<li>El car\u00e1cter reflexivo de sus letras, que incluso en cuestiones de amor abordan la problem\u00e1tica de manera m\u00e1s sentida y profunda que las canciones comerciales (aspecto presente en paseos o sones vallenatos).<\/li>\n\n\n\n<li>El car\u00e1cter \u00e9pico de sus letras que cuentan historias, caracter\u00edstica similar a la de nuestra m\u00fasica regional como los corridos.<\/li>\n\n\n\n<li>Por el uso del acorde\u00f3n y de otros instrumentos usados en la m\u00fasica norte\u00f1a o de conjunto, como se le llama en Estados Unidos, tales como saxof\u00f3n, clarinete y bajo, que tambi\u00e9n son utilizados en ciertos tipos de cumbias y por supuesto, en los distintos aires del vallenato.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>8.3&nbsp; El consumo de la m\u00fasica <\/a>colombiana<\/h2>\n\n\n\n<p>En el consumo de la m\u00fasica colombiana reconocemos tres tipos de consumo: el escuchar, el baile y la interpretaci\u00f3n; as\u00ed como tres tipos de p\u00fablicos: adultos, adultos j\u00f3venes y j\u00f3venes esquineros. En el \u00faltimo caso existe, adem\u00e1s, una asociaci\u00f3n de la m\u00fasica con la indumentaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de los adultos son migrantes que llegaron en distintos periodos a<\/p>\n\n\n\n<p>la ciudad de Monterrey. Han consumido la m\u00fasica en sus casas, las cantinas, los salones de baile, los cabarets. Tambi\u00e9n en el trabajo, ah\u00ed donde, al igual que<\/p>\n\n\n\n<p>los adultos j\u00f3venes, no les cause problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, vemos a los dos primeros grupos escuchar la m\u00fasica mientras manejan unidades de transporte p\u00fablico por las calles de la ciudad, en el taller mec\u00e1nico, en la peque\u00f1a empresa y el peque\u00f1\u00f3 comercio formal e informal. Al igual que los consumidores de otros gustos musicales populares, se les ve sentados en c\u00edrculo platicando -al t\u00e9rmino de las labores- acompa\u00f1ados de cervezas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de los adultos j\u00f3venes, es com\u00fan que abandonen la banda cuando logran incorporarse al mercado de trabajo o cuando se casan. Sin embargo, mantendr\u00e1n el gusto o lo negociar\u00e1n con su pareja en el caso que el de ella sea, por ejemplo, grupero.<\/p>\n\n\n\n<p>En el consumo esquinero se percibe una l\u00ednea de continuidad entre el fen\u00f3meno de las bandas juveniles y el movimiento cultural colombiano. Son los j\u00f3venes banda quienes han ido creando sus propios escenarios para el ejercicio de sus preferencias culturales, las cuales adquieren matices y formas cambiantes (Torres, 1996, p. 58).<\/p>\n\n\n\n<p>Con las influencias del rock y otras provenientes de Estados Unidos y el centro del pa\u00eds los j\u00f3venes colombianos fueron conformando lo que hoy llamamos identidad colombiana que hace sistema o embona con el ser banda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta conjunci\u00f3n banda-colombia da sentido a su existencia como j\u00f3venes esquineros. Al pertenecer a &#8220;lo colombiano&#8221;, perteneciente a la banda, se es<\/p>\n\n\n\n<p>alguien similar a los otros, y se genera el &#8220;nosotros&#8221; que siempre ser\u00e1 mejor que ser nada, especialmente en el contexto de la marginaci\u00f3n social (Torres, 1996, p. 59).<\/p>\n\n\n\n<p>Estos grupos esquineros crean mecanismos, tanto de resistencia a las expresiones culturales de otros grupos sociales como de asimilaci\u00f3n o negociaci\u00f3n con otros. Ser colombia (en calidad de consumidor) no significa entonces tener s\u00f3lo una imagen, una representaci\u00f3n o pertenecer a un grupo de referencia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>8.4&nbsp; Ante<\/a> todo: el mensaje, las letras<\/h2>\n\n\n\n<p>Para los informantes entrevistados la m\u00fasica de la costa atl\u00e1ntica de Colombia colombiana ofrece muchas razones para ser consumida:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>es rica en variedad de g\u00e9neros como de tem\u00e1ticas tratadas;<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>su ritmo, que siempre tiene la posibilidad de bailarse y por lo regular es sencillo para la ejecuci\u00f3n;\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>sus letras, son la raz\u00f3n principal del gusto. Los temas y personajes de las<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>cumbias y las historias que cuentan los vallenatos, remiten ante todo, a la realidad rural de los migrantes a Monterrey. Tal evocaci\u00f3n funciona como<\/p>\n\n\n\n<p>sost\u00e9n espiritual y signo de identidad de sus consumidores que se ir\u00e1 construyendo con los a\u00f1os frente a los otros grupos sociales, hasta que la realidad urbana imponga.otras tem\u00e1ticas; y<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>finalmente, est\u00e1n los instrumentos: No s\u00f3lo el repertorio utilizado en las primeras melod\u00edas comerciales de la costa atl\u00e1ntica colombiana es similar a la de las bandas de m\u00fasica de los migrantes: clarinetes, saxofones, trompetas, platillos y tambora, sino que cuentan con el acorde\u00f3n, el instrumento s\u00edmbolo del noreste mexicano.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>8.5&nbsp; Disfrute en el <\/a>baile<\/h2>\n\n\n\n<p>Los salones de baile, cabarets, tocadas comunitarias y concursos de baile son los escenarios para ejecutar esta pr\u00e1ctica de la que identificamos cinco variantes (Baile &#8220;tradicional&#8221;, baile &#8220;Laredo&#8221;, baile &#8220;Fome&#8221; o &#8220;de la motoneta&#8221;, &#8220;paso del gavil\u00e1n&#8221;, baile &#8220;de la burra&#8221;). Dos de ellos -baile &#8220;fome&#8221; y &#8220;paso del gavil\u00e1n&#8221;\u00ad aparecen como las expresiones m\u00e1s originales de este <em>dancing.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a>8.6&nbsp;&nbsp; El vestido como expresi\u00f3n cultural ligada a la <\/a>m\u00fasica<\/h2>\n\n\n\n<p>La forma de vestir de los j\u00f3venes <em>colombianos <\/em>ha evolucionado en los \u00faltimos veinte a\u00f1os. Su din\u00e1mica de cambio y negociaci\u00f3n intrabanda e interbandas requiere una investigaci\u00f3n especial, pero es claro que se combina con factores tales como la posibilidad econ\u00f3mica de adquirir lo que se desea, la negociaci\u00f3n con modas de otros grupos sociales impulsadas por la industria cultural, y la migraci\u00f3n a los Estados Unidos, que trae estilos de las bandas de Dallas, Houston<\/p>\n\n\n\n<p>o Chicago. Estos y otros factores interact\u00faan y generan un proceso creativo constante. A\u00fan as\u00ed, podr\u00edamos describir los principales tipos de vestido de hace cinco a\u00f1os como &#8220;tradicional colombiano&#8221; y &#8220;Vato Loco&#8221;<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>CAP\u00cdTULO 9: <\/a>CONCLUSIONES<\/h1>\n\n\n\n<p>Aunque se han cerrado varios espacios de la m\u00fasica colombiana, como lo son centros de baile, programas y emisoras de radio e instituciones de apoyo, la m\u00fasica colombiana comienza a reconocerse en diversas instancias como una parte importante de la cultura regiomontana.<\/p>\n\n\n\n<p>Como consecuencia de m\u00faltiples factores que convergieron y del esfuerzo de los diversos actores que act\u00faan al seno de este campo particular, otros estratos sociales regiomontanos conocen ahora de este gusto musical y ha mejorado el posicionamiento social de los grupos colombianos. Se mantienen, sin embargo, los retos y problemas referidos a la completa incorporaci\u00f3n de este gusto musical por parte de la industria cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro tema, la m\u00fasica colombiana en Monterrey, M\u00e9xico, incorpora al debate te\u00f3rico sobre las culturas juveniles los procesos de globalizaci\u00f3n cultural y el papel que en ellos juegan la migraci\u00f3n internacional y las industrias culturales, nacionales y transnacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las letras y los instrumentos son elementos claves en la apropiaci\u00f3n del gusto y el desarrollo de la m\u00fasica colombiana en Monterrey.<\/p>\n\n\n\n<p>La din\u00e1mica de las historias que cuentan los vallenatos ya no se relacionan con sus vivencias urbanas. Y es que la m\u00fasica de la costa atl\u00e1ntica ha sufrido un<\/p>\n\n\n\n<p>intenso proceso de comercializaci\u00f3n que ha impregnado sus melod\u00edas con elementos que fueron rechazados hace 30 a\u00f1os por los consumidores originales de la m\u00fasica colombiana por lo trivial, repetitivo y vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica colombiana est\u00e1 perdiendo r\u00e1pidamente ese poder de evocaci\u00f3n, esa capacidad simb\u00f3lica de unificar en un solo espacio un universo de significaciones de grupos sociales marginados y no hay nada que la reemplace en el aspecto literario. En el sentido de la construcci\u00f3n de una reflexi\u00f3n social, uno puede mirar al hip hop como un sustituto natural, y por ello no es raro mirar tambi\u00e9n &nbsp;futuras &nbsp;fusiones &nbsp;posibles &nbsp;entre cumbia, &nbsp;vall_enato, &nbsp;hip hop &nbsp;y &nbsp;otras &nbsp;m\u00e1s, como ya est\u00e1n ocurriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Deseamos que este trabajo sirva de base para que una posterior interpretaci\u00f3n nos explique a fondo los factores que posibilitan el auge actual de esta m\u00fasica entre las bandas juveniles, su arraigo en las entra\u00f1as de la marginaci\u00f3n urbana y, sobre todo, su extensi\u00f3n a lugares tan distantes.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">REFERENCIAS<\/h1>\n\n\n\n<p>Ara\u00fajo Noguera, Consuelo (1973) Vallenatolog\u00eda: or\u00edgenes y fundamentos de la m\u00fasica vallenata. Bogot\u00e1, Colombia: Tercer Mundo Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Fals Borda, Orlando (1979) Historia doble de la costa, Bogot\u00e1, Colombia: Carlos Valencia Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Geertz&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; C.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (1957)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Culture&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; and&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Society.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estados&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Unidos:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; American Anthropologist.<\/p>\n\n\n\n<p>Guti\u00e9rrez H., Tom\u00e1s Dar\u00edo (1992) Cultura vallenata, teor\u00eda y pruebas. Bogot\u00e1, Colombia: Plaza y Jan\u00e9s Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Llerena, Rito (1985) Memoria cultural del vallenato. Universidad de Antoquia, Medell\u00edn, Colombia: Tercer Mundo Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Olvera, Ricardo (1995) La cultura de colombia. Medell\u00edn, Colombia: Taurus Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>O\u00f1ate, Julio (2003) El abe del vallenato. Medell\u00edn, Colombia: Taurus Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiroz, Giro (1983) Vallenato, hombre y canto. Bogot\u00e1, Colombia: Plaza y Janes Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Samper, Daniel (1997) Cien a\u00f1os de vallenato, Bogot\u00e1, Colombia: MTM.<\/p>\n\n\n\n<p>Torres, Benito (1996) El consumo de la m\u00fasica colombiana. Tesis de maestr\u00eda, Universidad Regiomontana, Monterrey, Nuevo Le\u00f3n, M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Triana, Gloria (1987) M\u00fasica tradicional y popular colombiana, Bogot\u00e1, Colombia: Editorial Caribe.<\/p>\n\n\n\n<p>Wade, Peter (1997) Gente negra, naci\u00f3n mestiza: din\u00e1micas de las identidades raciales en Colombia. Santa F\u00e9 de Bogot\u00e1: Siglo del Hombre Editores. Ediciones Uniandes. Z\u00fa\u00f1iga y Ribeiro (1990). La marginaci\u00f3n urbana en Monterrey. Tesis de maestr\u00eda, UANL. Monterrey, Nuevo Le\u00f3n, M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Investigaci\u00f3n documental sobre la cultura colombiana en Nuevo Le\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3924,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[164,169],"tags":[265,215,266],"class_list":["post-3922","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cantera","category-ciencia-fcc","tag-colombiana","tag-fcc-uanl","tag-musica"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3922"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3922\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21744,"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3922\/revisions\/21744"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3924"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}