{"id":2947,"date":"2021-07-14T17:29:33","date_gmt":"2021-07-14T17:29:33","guid":{"rendered":"http:\/\/communicare.uanl.mx\/?p=2947"},"modified":"2021-07-14T17:29:34","modified_gmt":"2021-07-14T17:29:34","slug":"nacho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/2021\/07\/14\/nacho\/","title":{"rendered":"Nacho"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/communicare.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/elotes-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2948\" srcset=\"https:\/\/communicare.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/elotes-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/communicare.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/elotes-300x200.jpg 300w, https:\/\/communicare.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/elotes-768x512.jpg 768w, https:\/\/communicare.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/elotes-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/communicare.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/elotes.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Todos conocemos alg\u00fan caso de un familiar, amigo o conocido que desvi\u00f3 su camino y no tom\u00f3 las mejores decisiones en su vida, vivimos en un pa\u00eds rodeado de prejuicios y con creencias absurdas sobre lo que define a una persona y creemos que todo terminar\u00e1 de una mala manera o con una tragedia de por medio y nada ni nadie lo puede cambiar, pero no siempre tiene que terminar as\u00ed. Ignacio \u201cNacho\u201d P\u00e9rez Toledo es todo un ejemplo para la peque\u00f1a comunidad de la colonia Progreso en la ciudad de Monterrey, es conocido por cargar con su famosa bocina a todas partes y vender sus deliciosos elotes que le alegran el d\u00eda a m\u00e1s de uno, pero no siempre fue el amigable \u201cse\u00f1or de los elotes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Nacho accedi\u00f3 a la entrevista&nbsp;en su casa ubicada en la calle de Pedro Mar\u00eda Anaya, era un lugar muy peque\u00f1o pero muy bien cuidado y acogedor que denotaba su personalidad responsable. Posee una complexi\u00f3n delgada, tez morena y el cabello canoso y corto, caminando encorvado y con su caracter\u00edstico sombrero de palma me invit\u00f3 a pasar a su casa y tomar asiento. \u201c\u00bfGustas un vaso de agua?\u201d, me pregunt\u00f3 con un tono de voz grave y fuerte que contrastaba bastante con su imagen de estatura mediana y sus lentes sostenidos por su ancha nariz que no hac\u00edan m\u00e1s que agrandar sus ojos color marr\u00f3n oscuro, llevaba puesta una camisa sin mangas color azul, unos pantalones de mezclilla viejos y unas chanclas tipo playeras, una vestimenta muy normal para un d\u00eda tan caluroso como ese.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignacio es una persona trabajadora, amable, platicadora y muy alegre con todos, por lo general no tiene problemas con nadie y es bastante querido por muchos de los habitantes en esta zona de la ciudad. Todos los d\u00edas desde hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os se dispone a vender sus famosos elotes en su colonia y lugares aleda\u00f1os con su caracter\u00edstico puesto ambulante sobre ruedas y su cl\u00e1sica bocina peque\u00f1a pero potente que son una se\u00f1al de identificaci\u00f3n para la hora del antojo vespertino. Los vecinos siempre hablan maravillas sobre su persona, podr\u00eda decirse que es todo un personaje o celebridad en la localidad donde vende sus snacks, sin embargo esto no siempre fue as\u00ed, ya que el mismo se\u00f1or Toledo cont\u00f3 m\u00e1s sobre su dif\u00edcil pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Nacho naci\u00f3 el 14 de julio de 1957 en la ciudad de Monterrey, misma que lo ha visto crecer y pasar por varias etapas a lo largo de su vida, creci\u00f3 en la colonia Mitras y form\u00f3 parte de una familia humilde conformada por sus padres y 2 hermanos, teniendo el papel del hermano del medio, su hermano mayor H\u00e9ctor falleci\u00f3 muy joven a causa de una enfermedad del coraz\u00f3n y su hermana menor se desentendi\u00f3 de la familia durante muchos a\u00f1os apenas cumpli\u00f3 la mayor\u00eda de edad. La vida de Ignacio cambio con la muerte de su hermano a quien ve\u00eda con mucha admiraci\u00f3n, apenas ten\u00eda 16 a\u00f1os y toda una vida por delante, este deceso solo provoc\u00f3 m\u00e1s problemas y fracturas en una familia que ya ven\u00eda cargando con varios problemas econ\u00f3micos. \u201cFue muy dif\u00edcil para m\u00ed, de por s\u00ed nunca tuve el apoyo de mis padres y la muerte de mi hermano nom\u00e1s hizo que me sintiera peor\u201d, sus ojos a\u00fan mostraban esa gran tristeza que Don Nacho expresaba con sus palabras mientras que el breve pero profundo silencio era interrumpido por el ruido del abanico ubicado en la esquina del cuarto.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras una infancia complicada econ\u00f3micamente hablando y sin la posibilidad de continuar sus estudios Ignacio comenz\u00f3 a involucrarse con malas personas de su localidad que solo se dedicaban a vandalizar e incluso a delinquir, las malas influencias solo hicieron que comenzara a convertirse en una persona agresiva, con problemas de alcoholismo y drogadicci\u00f3n e incluso con una tendencias lud\u00f3patas. \u201cNo sab\u00eda que hacer, me sent\u00eda muy solo y necesitaba de unas cervezas y la baraja para poder estar bien\u201d, expres\u00f3 con una seriedad firme en sus palabras. A los 23 a\u00f1os Ignacio sufri\u00f3 un colapso que casi termina con su vida, afortunadamente para \u00e9l un viejo amigo de la infancia lo convenci\u00f3 de dejar de lado ese estilo de vida que al final no lo llevar\u00eda a nada nuevo y con el apoyo tanto de profesionales como de sus verdaderos amigos pudo empezar a cambiar su vida, destac\u00f3 que no fue para nada f\u00e1cil y que estuvo a punto de sufrir varias reca\u00eddas, pero al final todo vali\u00f3 la pena cuando conoci\u00f3 a su futura esposa Do\u00f1a Tere. \u201cA mi esposa yo la conoc\u00ed en el tiempo donde estaba cambiando las cosas que hac\u00eda, me apoyo mucho y le agradezco a mi Dios que me la haya mandado en ese momento\u201d dijo don Ignacio con una leve y sincera sonrisa en su rostro.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ese momento la vida de Don Nacho comenz\u00f3 a tomar un rumbo distinto, se mud\u00f3 a la colonia en donde actualmente reside, tuvo m\u00faltiples trabajos debido a su limitada escolaridad, pero todos y cada uno de ellos le aportaron experiencias \u00fanicas que le ayudaron a mejorar en el futuro, \u201cTrabaje de todo, panadero, bolero, en f\u00e1bricas, vendiendo de peri\u00f3dicos, en tiendas y hasta de ayudante de alba\u00f1il, pero no me pesa decirlo, todo era para que mi hijo pudiera tener una educaci\u00f3n\u201d, dec\u00eda mientras observaba una vieja fotograf\u00eda de su hijo colgada en la pared detr\u00e1s de m\u00ed. Me cont\u00f3 algunas an\u00e9cdotas sobre la \u00e9poca en donde no ten\u00eda trabajo fijo e incluso me dijo que en uno de sus trabajos conoci\u00f3 a Don Horacio Alvarado Ort\u00edz, famoso presentador de un programa de la \u00e9poca, \u201cLo conoc\u00ed un d\u00eda que iba para impermeabilizar una casa, no s\u00e9 si era suya o era un vecino, pero nos salud\u00f3 muy amablemente y hasta nos tomamos un refresco con \u00e9l,&nbsp;lo malo que no hay foto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignacio nos cuenta que decidi\u00f3 vender elotes para poder cubrir los gastos del hogar, ya que en ese momento se encontraba sin empleo y adem\u00e1s cada vez se ve\u00eda m\u00e1s limitado f\u00edsicamente para poder realizar cualquier otro trabajo convencional, empez\u00f3 &nbsp;haci\u00e9ndolo solo los fines de semana mientras encontraba un trabajo estable, pero termin\u00f3 desempe\u00f1ando esta funci\u00f3n durante los pr\u00f3ximos 15 a\u00f1os. \u201cMe gusta mucho vender mis elotes, agradezco que la gente me siga comprando sobre todo en estos tiempos tan dif\u00edciles\u201d, lo dec\u00eda con un tono de voz alegre y con una sonrisa que dejaba ver sus pocos y desgastados dientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente Don Ignacio es una persona muy querida en la comunidad, todos los que vivimos en esta parte de la ciudad hemos probado alguno de sus elotes por lo menos en una ocasi\u00f3n o lo hemos visto pasar en su bicicleta, con una camisa antigua de su equipo favorito los Rayados del Monterrey y con su bocina a todo volumen saludando a todas las personas que se encuentre por el camino. Don Nacho invita a los j\u00f3venes que est\u00e9n pasando por una situaci\u00f3n similar a la suya &nbsp;a no llevar un estilo de vida como lo hizo \u00e9l, ya que en sus palabras \u201cEl alcohol y las drogas no deja nada bueno, se los dice alguien que ya paso por ah\u00ed, platiquen con sus familias, sus amigos o alguien de confianza y van a ver que todo va a mejorar\u201d, expres\u00f3 el se\u00f1or de 63 a\u00f1os mientras se levantaba de su silla.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda alguna este es tan solo uno de los tantos casos de \u00e9xito en donde un individuo puede rectificar el rumbo de su vida y ser buen un ejemplo para las futuras generaciones de su localidad, debemos dejar del lado el estigma de que una persona no puede cambiar y que por ciertos errores cometidos est\u00e1 destinado al fracaso econ\u00f3mico, moral o personal para ver que existen casos as\u00ed en todos los rincones del pa\u00eds. Afortunadamente Don Nacho y su esposa gozan de buena salud y una estabilidad econ\u00f3mica en la actualidad adem\u00e1s de ser muy queridos por la gente que les compra frecuentemente y que han tenido la oportunidad de interactuar con ellos en alg\u00fan momento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>David Armendariz<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos conocemos alg\u00fan caso de un familiar, amigo o conocido que desvi\u00f3 su camino y no tom\u00f3 las mejores decisiones en su vida, vivimos en un pa\u00eds rodeado de prejuicios y con creencias absurdas sobre lo que define a una persona y creemos que todo terminar\u00e1 de una mala manera o con una tragedia de <a class=\"article-read-more\" href=\"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/2021\/07\/14\/nacho\/\">&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2948,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[166],"tags":[],"class_list":["post-2947","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-prensa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2947"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2947\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2949,"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2947\/revisions\/2949"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2948"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/communicare.uanl.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}