Por: Fabricio Zepeda
Después de varios intentos de Connor (Jonah Hauer-King) de enamorar a su amiga Olivia (Zoey Deutch) daría un sorprendente giro su plan cuando llega a tener un trío junto a una joven desconocida, Jenny (Ruby Cruz). Lo que se había convertido en una fantasía, inmediatamente resultaría en un triángulo amoroso que obligará a nuestros personajes a asumir sus responsabilidades al quedar embarazadas ambas chicas.
Mezclando el guion de Ethan Ogilvy y la dirección de Chad Hartigan, presentan una comedia romántica que a primeras reacciones luce como un cliché de este género dramático, pero en profundidad, evoca a un análisis a las relaciones y decisiones espontáneas en un caótico mundo moderno, cuestionando la manera correcta de manejar las situaciones.
Una historia totalmente humana
Por más “locochón” que suene el título, es una película que no cae en el morbo y que explora las conexiones humanas íntimas. Pocas veces una cinta aborda en los paradigmas de su género, por algo pertenecen al mismo; y aunque no se salva del todo este proyecto, realmente es entretenida y llega a sorprender con detalles que solo los más observadores llegan a encontrar. Cautiva la esencia de una comedia dramática sin desesperar o aburrir; cada momento de calma o tranquilidad lo disfrutas al igual que las experiencias intensas o trágicas.
Representado por un talento competente, logran empatizar con sus personajes al lidiar con conflictos y relaciones que lucen realmente imperfectos, que es justamente esos elementos de torpeza, impulsividad y de orgullo lo que hacen humano a estos personajes. No saben cómo llevar a cabo los problemas, cometen acierto y errores, y ese es su mayor acierto.
Drama disfrazado de comedia
Sorprende por el manejo de los temas, resultando en una armonía bien contada. Aborda temas como la maternidad, paternidad, los embarazos no deseados, los vínculos amorosos y su trato en un contexto actual, incluso en temas sensibles como la infidelidad y el aborto; todo para analizarlos y explorarlos sin ser opacados por una comedia romántica.
Solo en ocasiones llega a detener el ritmo la comedia en momentos inoportunos, pero en su mayoría la comedia sirve como hilo conductor en la relación de los personajes. Sin duda hará reír a más de uno en la sala.
Visualmente cautivadora
Ahora, hablando del apartado técnico, la fotografía – supervisada por Sing Howe Yam – seduce con su uso de planos generales de escenarios que transmiten calma, calor, compañía y conexión humana en los momentos indicados para contrastarlos con los momentos caóticos, fríos, solitarios y desorientados. Envuelve con la tranquilidad de lo caótico de la cotidianidad.
Así mismo, hay planos complementarios con movimientos de encuadres que narran de una manera ingeniosa los sentimientos que experimentan los personajes y son representados en pantalla sin necesidad de palabras.
Mensaje Final
Con personas memorables que sacan risas e inquietudes, narran una historia dramáticamente cómica que explora las relaciones humanas y la búsqueda de conexión sincera, pero a su vez de responsabilidades y de llevar a cabo las situaciones atravesando por dolor y decepciones para vivir realmente lo que desean.









