Por: Mauricio Lavín
El cine contemporáneo vuelve a explorar los rincones más oscuros de la psique humana con “Deseo”, una coproducción de Teresa Simone entre España y México que ya se encuentra disponible en las salas de Cinépolis Distribución. La cinta no es solo un drama; es un descenso vertiginoso hacia el caos donde la infidelidad es solo el detonante de una tragedia mayor.
Un Romance que Quema
La trama nos presenta a Lucero, interpretada magistralmente por Ludwika Paleta. Ella encarna la vulnerabilidad y la urgencia de una mujer atrapada en un matrimonio donde la atención se ha desvanecido. En su búsqueda por sentirse viva, cruza caminos con Matías (Óscar Casas). La química entre ambos es inmediata y eléctrica, pero lo que comienza como una aventura liberadora pronto se transforma en un fuego que consume todo a su paso.
La actuación de Paleta destaca al retratar esa transición de la insatisfacción a la culpa, mientras que Casas logra una interpretación inquietante. La obsesión de Matías por Lucero se convierte en el punto de quiebre de la narrativa, transformando un amorío secreto en un asfixiante juego de poder que mantiene a la audiencia al borde del asiento.
Más allá de la Alcoba: Corrupción y Secretos
“Deseo” eleva la apuesta al entrelazar el romance con temas de corrupción política y los privilegios de la alta élite. La película revela cómo el crimen puede ser “arreglado” cuando se tienen las conexiones adecuadas. La familia de Lucero, lejos de ser el estándar de moralidad, oculta secretos oscuros que obligan al espectador a cuestionar quién es la verdadera víctima.
Con giros inesperados y un ritmo de suspenso impecable, la dirección nos lleva por el lado más peligroso del apetito carnal. Es una entrega sólida que demuestra cómo el deseo, cuando pierde sus límites, es capaz de destruir no solo a quien lo siente, sino a todo su entorno.
“Deseo” ya está disponible en cines. Una cita obligada para quienes buscan un thriller que combine la pasión con el misterio más crudo.









