Por: Debahni Monsivais
The Roses, la nueva entrega de Searchlight Pictures, adapta con frescura y audacia la novela The War of the Roses de Warren Adler, y presenta una mirada genuina y realista al colapso de una relación aparentemente perfecta. Dirigida por Jay Roach (Austin Powers, Meet the Parents) y escrita por Tony McNamara (The Favourite, Cruella), esta comedia romántica está llena de un humor muy directo, y momentos sarcásticos.
Las actuaciones de Olivia Colman (The Crown, The Favourite) y Benedict Cumberbatch (The Power of the Dog, Doctor Strange) refuerzan la historia con cada conversación entre ellos, las cuales están llenas de amor-odio y emociones crudas, con una naturalidad que da risa y, al mismo tiempo, incómoda; Revelando a su vez sentimientos profundos y rivalidades que muestran de forma intencional el cómo se despedazan las expectativas de una pareja.
¿El humor con una dosis de realidad?
El tono de The Roses juega en la zona gris entre la risa y la reflexión. Los diálogos brillan con sarcasmo británico, especialmente cuando los protagonistas lanzan frases ingeniosas que te hacen reír y pensar al mismo tiempo.
Aun así, no teme ser cruda: la película no evita la incomodidad ni la desilusión, y explora la devastadora realidad del amor de forma auténtica, lo que da como resultado una película que entretiene, pero que también deja un sabor de realidad sin compromisos.
Actuaciones que brillan
Las interpretaciones son, sin duda, uno de los pilares de The Roses. Colman y Cumberbatch sostienen la película con una química que alterna su ironía y ternura: saben cuándo usar el sarcasmo y cuándo bajar la guardia para mostrar fragilidad.
Los personajes secundarios (Andy Samberg, Kate McKinnon y Sunita Mani) aportan valiosos contrastes: momentos cómicos oportunos y toques de frescura que enriquecen la trama sin distraer la atención.
En general, el reparto logra un gran ritmo; cada gesto, pausa y mirada contribuye a la construcción de personajes creíbles y cercanos. Además, es fácil sentirse identificado con sus dilemas porque las interpretaciones resultan genuinas y sutiles.
Estética cuidadosa y contraste emocional
Visualmente, la película está muy cuidada: nos muestra casas y restaurantes impecables, tomas pulidas y una estética casi ‘perfecta’ que contrasta con el núcleo crudo de la historia y sus personajes. Esa tensión entre imágenes y contenido es una de sus fortalezas: lo visual seduce al público, mientras que lo narrativo incómoda.
Por ello, si te interesa una versión realista y satírica del amor moderno, ¡no te puedes perder The Roses!, la cual llegará a los cines el 28 de agosto.