Por: Fabricio Zepeda
Los viajes de carretera son una experiencia incomparable y la nueva cinta del traumático director André Øvredal, El Pasajero del Diablo (Passenger), construye creativamente una historia de horror corporal y sobrenatural, exponiendo sin piedad las desgracias de una joven pareja que recién embarca una vida nómada en carretera. Tras un accidente automovilístico, son maldecidos por un espíritu maligno que los perseguirá hasta hacerlos parar del camino.
Sin duda alguna, la película busca generar pavor, suspenso y escalofríos con escenas energéticas que se contrastan con ambientes relajados y “cotidianos”, transformando lentamente lo que parecía una bella nueva vida viajando por las carreteras montañosas de los desiertos del sur de Estados Unidos de América. La historia no cae en clichés del género y transforma inmediatamente en una pesadilla la tragedia de una joven pareja con la que puedes conectar.
¡Cámara, luces y horror!
El manejo de cámara es bastante interesante por secuencias largas y continuas, las cuales no puedes dejar de ver en pantalla para no perder nada de la coreografía que construyen. Uno de los aspectos más admirables es conseguir una imagen limpia, sin cortes, y que va generando un suspenso por la amenaza que acecha en la imagen y que, al igual que los personajes, te inmersa para que seas parte de la búsqueda del peligro.
Constantemente, el uso de esta técnica en un aspecto positivo, se convierte al instante en un sello distintivo de la cinta para que, como público espectador, sepas que te esecha un jumpscare que ya esperas que salga en pantalla; pero, al ser horror psicológico, tanto guion como dirección juegan con tu mente para tomar decisiones que terminan asustando por el cambio brusco que crean y dejan una sensación de satisfacción.
Personajes fuera del paradigma
Lou Llobell y Jacob Scipio, en los reflectores, interpretan personajes que, dentro de lo cotidiano de las historias de terror y sobrenatural, normalmente presentan exclusivamente a una sola víctima de los sucesos, mientras que el otro ignora o no descubre el peligro que los persigue; pero en esta narrativa incluyen a la pareja como un dúo que deberá atravesar las amenazas del espíritu maligno (Joseph Lopez), así como los conflictos de su relación como pareja. Con un ritmo lento que incluso podría parecer predecible, la cinta se toma su tiempo para poder introducir a ambos personajes para enfrentar lo sobrenatural.
Horror sin censura
Para los fans del género horror corporal, la sangre, el destripamiento y la violencia explícita, esta cinta lo maneja magistralmente al crear ataques tanto orgánicos como forzados, pero sin salir del propósito de advertir a los protagonistas que el camino que están tomando no es seguro.
Sin ninguna clase de pena o disgusto, la explicitud sangrienta es algo que la cinta no perdona y, combinada con personajes cuyo bienestar realmente te importa y que son constantemente atacados con amenazas presentadas mediante movimientos de cámara que anticipan el atentado, la película logra sacar gritos al público jugando con el destino de los personajes.









