CASA INDI

…la evolución de un proyecto

Sus inicios… Sus logros… Sus sueños…

Han pasado 8 años cuando Felipe de Jesús Sánchez Gallegos fundador y director de Casa Indi con Diplomado en Migración y Derechos Humanos escuchó por primera vez aquella frase tan inspiradora y profética mencionada por el Santo Padre, el PAPA FRANCISCO:

“Las Iglesias deben ser de puertas abiertas”

“Esta fue una frase inspiradora que nació justo en el momento cuando se suscitaba  una tragedia a las afueras de mi iglesia la  Parroquia Santa María Goretti: un pobre indigente falleció debido las bajas temperaturas de ese invierno… el frío de aquella noche había acabado con su vida, y mi dolor fue tan grande que en aquel momento me hizo recordar la frase del Santo Padre: “las iglesias deben ser de puertas abiertas”  …y no sólo para otorgar el alimento espiritual, tan necesario en nuestros días, sino que opté también por dar cobijo, en la medida de mis posibilidades, a los pobres indigentes del área metropolitana… y así fue como inició el proyecto de CASA INDI”  (INSTITUCIÓN NORMATIVA DE LOS INDIGENTES, A. C.)   

Con los brazos cruzados explica que Casa INDI es una Institución sin fines de lucro que se sostiene con el apoyo de: algunas dependencias gubernamentales, empresarios, comerciantes, instituciones civiles y religiosas, pero, sobre todo, de la enorme generosidad de los bienhechores de nuestra comunidad. Estirándose los brazos nos platica sobre la misión de la institución que es ayudar a concientizar que nuestros hermanos en estado de indigencia no son seres que dañen la imagen de la sociedad sino son humanos que necesitan nuestra ayuda para salir de la indigencia y que con nuestra ayuda lo lograrán con mayor facilidad.

Su visión es que cada día existan menos personas en estado de indigencia, convirtiéndolas a formar una vida más digna y de mayor calidad.

Recargándose en su escritorio mientras entrelaza sus dedos analiza   el crecimiento de CASA INDI, en estos 8 años desde su fundación, ya que ha sido realmente significativo. Desde aquellos primeros 60 indigentes que atendíamos en un principio, ahora hemos llegado a dar servicio a más de 1,200 migrantes (hombres, mujeres y niños)

El también sacerdote Felipe de Jesús por más de 30 años indica cómo, aunque sea una institución católica se aceptan personas con cualquier denominación (adventistas, cristianos, mormones) y de la comunidad LGTBQ, todos son recibidos. Considera que su iglesia es subsidiaria cuando se toca apoyar. Su lema proviene del evangelio de San Mateo 25 “Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, fui forastero y me diste hospedaje”.

Con su albergue en el edificio de la Parroquia Santa María Goretti, atiende aproximadamente a 450 varones donde pueden pernoctar y tomar sus alimentos en el Comedor Comunitario Padre Roberto Infante, “El comedor de los pobres”. Está abierto a todo el público, el único requisito para entrar es tener hambre. El albergue es para aquellas personas que trabajan y no tienen donde quedarse, el horario para entrar a los dormitorios es de 8 a 10 p.m., no alcoholizados. Se les hace una diminuta revisión en sus mochilas al momento de ingresar.

Sánchez Gallegos con maestría en Ciencia de la Familia para la  Consultoría,  añade los servicios con los que cuenta la institución como son: el Centro Ambulatorio (se apoya con medicamentos o, en caso necesario, los llevamos a los hospitales públicos para que sean atendidos) contamos con un anexo para personas que buscan rehabilitación por alcoholismo y drogadicción; también ofrecemos orientación jurídica, apoyo psicológico, ayuda con ropa y calzado, descuentos en transportes y bolsas de empleo. Todo completamente GRATIS.

El licenciado en Teología expresó como al arduo crecimiento se ha expandido y ahora Casa Indi cuenta con otras dos casas:

Casa Santa Martha: Aquí prestamos el servicio a matrimonios con hijos pequeños. Se albergan un promedio de 80 familias que pueden permanecer las 24 horas.

Casa El Buen Samaritano: Esta casa-hogar está dedicada exclusivamente para atender y dar un especial apoyo a mujeres y niños. Decidimos que más que un albergue que apoya a las mujeres y niños migrantes, queremos que ellos sientan que están en una casa-hogar donde las madres atienden a sus hijos preparando sus propios alimentos, cuentan con áreas para su recreación e inclusive se envían a las escuelas, a las primarias y secundarias, cercanas a este albergue sin importar que vayan por dos o tres semanas… lo importante es que los niños acudan a ellas con la finalidad de hacer una vida “normal” conociendo a nuevos amiguitos y socializando en su largo y penoso trayecto que es la migración.

Felipe de Jesús da un gran suspiro para platicar sobre el proyecto a futuro de CASA INDI que tiene como meta cristalizar sus sueños con “12 Apóstoles, 72 Discípulos y 7 Diáconos”.

Para él esta idea de reorganizar la migración que cruza por nuestro Estado tiene varios propósitos: dar servicios con la ayuda internacional de organizaciones como la ONU (Organización Internacional de las Naciones Unidas) y mejorar notablemente nuestro Centro Ambulatorio con atención profesional y con la calidad humana que todos se merecen.

En otras palabras, la concentración de estos miles de migrantes en un mismo edificio tendrá una mejoría notable de ayuda mejorando sus condiciones de vida al ofrecer, entre otras cosas: talleres de Artes y Oficios que los capaciten para un mejor desempeño laboral en aquellos que deseen quedarse a radicar en nuestro país. Estas instalaciones estarán dedicadas para cubrir esta imperiosa necesidad en la problemática de las migraciones.  Tomemos consciencia que a la gran mayoría de migrantes no se les permitirá ingresar a los Estados Unidos y muchos de ellos optarán por refugiarse en México y nuestra ciudad, por su desarrollo comercial e industrial, es una de las mejores opciones.

Felipe con una gran sonrisa para concluir exclama “Que Dios bendiga nuestro sueño y que nos permita hacerlo realidad en beneficio de los miles de personas que están siendo desplazadas desde países tan remotos como Venezuela, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala…y por supuesto bienvenidos, nuestros hermanos del Caribe: cubanos y haitianos”.

“Migrar es algo propio del ser humano, una condición de vida o muerte que conlleva a varias situaciones “– Felipe de Jesús Sánchez Gallegos